PREGUNTAS SOBRE LA OPERACION DE LA VASECTOMIA

¿Me va a doler la operación?

Es posible que le den un sedante antes de la operación para relajarle. Sentirá alguna molestia cuando el doctor le inyecta el calmante local en la piel del escroto. Después de que el calmante ha hecho efecto, no debe sentir ningún dolor.

¿Hay riesgos con esta operación?

Hay riesgos con cualquier operación quirúrgica, pero la posibilidad de problemas serios es menor con la vasectomía. Ciertos problemas físicos pueden ocurrir, pero no son comunes y por lo usual se resuelven con tratamiento sencillo.

  • A veces se presenta una infección o hinchazón de la incisión o dentro del escroto.
  • Puede tener sangrado debajo de la piel que podría causar hinchazón o moretón.
  • Si las espermas salen del vaso deferente y entran en los tejidos cercanos, puede que sienta una bolita. Por lo general eso no es problemático, pero a veces requiere tratamiento quirúrgico.

¿Falla la vasectomía a veces?

Sí, pero raramente. Hay una posibilidad menor (menos de 1%) que la mujer quede embarazada después que el hombre se hace la vasectomía. Una vasectomía puede fallar si los tubos no fueron sellados completamente durante la cirugía. A veces las puntas de los tubos se unen por sí mismo, o se produce una abertura que permite la salida de las espermas. También es posible producir el embarazo si la pareja no usa ninguna forma de planificación familiar hasta que los análisis del semen indiquen que el hombre está infértil.

 

Después de la operación

¿Cuánto tiempo me costará recuperarme?

Es probable que se sienta un poco de dolor por dos o tres días después de la operación, y debe descansar al menos un día. Un calmante sin receta debe aliviar ese dolor. Puede haber hinchazón cerca de la(s) incisión(es), y es posible que la piel del escroto tenga moretón. Para evitar estos problemas algunos doctores recomiendan un suspensorio (soporte atlético), bolsa de hielo, y evitar el trabajo pesado. Casi todos los hombres se recuperan completamente en menos de una semana.

¿Tendré que ausentarme del trabajo?

No debe hacer trabajo pesado durante al menos las 48 horas después de la vasectomía. Si el trabajo físico no forma parte de su ocupación, puede volver a trabajar más temprano. A muchos hombres les conviene tener su vasectomía el viernes para poder descansar durante el fin de semana, así volviendo al trabajo el lunes siguiente.

¿Cuánto tiempo debo esperar después de la operación para tener relaciones sexuales?

Puede tener relaciones sexuales al sentirse cómodo. Recuérdese usar algún otro método efectivo de anticoncepción después de la vasectomía y hasta que el doctor le diga que está infértil.

¿Todavía voy a eyacular?

Sí. El semen es producido por las glándulas que la vasectomía no afecta. Esas glándulas siguen produciendo la misma cantidad de semen. La única diferencia es que no contienen las espermas.

¿Qué pasa con las espermas?

Los testículos siguen fabricando las espermas. Al morir estas células, su cuerpo las absorbe. No importa si el hombre ha tenido o no una vasectomía - así es el proceso con las espermas no usadas.

¿Estaré infértil inmediatamente?

No. Siempre se encuentran espermas activas en el semen después de la operación. Se eliminan con 15 a 20 eyaculaciones. Usted y su compañera necesitan usar algún otro método de planificación familiar hasta que su doctor analice su líquido y le diga que ya no hay espermas. Si todavía hay espermas se repite el análisis en 2 ó 3 semanas.

LA SAL ES MALA PARA LOS RIÑONES

 

El cuerpo humano necesita sal para mantener funcionando adecuadamente el sistema nervioso, la sal retiene líquidos en el cuerpo, algunas consecuencias directas de falta de sal en el cuerpo son, deshidratación (porque el cuerpo no puede retener líquidos), calambres (debido a que el sistema nervioso no se puede comunicar bien con los músculos) falta de memoria, dificultad en la concentración y debilidad generalizada (debido a que los minerales son elementos que son imprescindibles para sostener la vida).

En el caso del azúcar, es vital para nosotros consumirla porque al asimilarla se convierte en glucosa, sustancia que al asimilarse se convierte en la energía necesitamos para poder hacer nuestras actividades diarias, el órgano que mas glucosa consume es el cerebro, por lo que el consumo de azúcar es imprescindible para el sostenimiento de la vida.

¿Entonces porque los doctores dicen que consumir sal y azúcar es malo para la salud?

El problema del consumo de estas sustancias en la actualidad es el exceso. Si bien es cierto que necesitamos estas dos sustancias para vivir, el exceso de las mismas hace que se conviertan en un veneno.

Por ejemplo el ser humano necesita 1.2 gramos de sal diarios para funcionar normalmente y el problema es que dependiendo de nuestra dieta podemos consumir entre 3 y 5 veces más sal que lo que requiere el cuerpo.

El problema es que la mayor parte de la sal que consumimos está escondida en los alimentos procesados, como embutidos, papas fritas, refrescos (si, además de azúcar tienen sal, en las etiquetas aparece como sodio). Si además sumamos a nuestra dieta bebidas energéticas, barras de proteínas (como las que usan los deportistas) y además usa mucha sal refinada cuando comemos. Lo que hacemos es ir secando nuestros riñones puesto que hay menos agua en el cuerpo que soluto y comenzamos a irlos destruyendo lentamente, porque todo el residuo solido que no se usa y que tampoco se puede eliminar, queda tanto en el organismo y el exceso de trabajo acaba con nuestro riñón.

El problema es el mismo cuando se trata del azúcar, nuestro cuerpo requiere de insulina (sustancia que produce el páncreas) para poder absorberla, es decir, sin insulina el azúcar no puede ser utilizada por el cuerpo, por lo que queda libre en el organismo dañando sistemas.

Todo el exceso de azúcar que consumimos y que se alcanza a procesar se convierte en energía de reserva en el cuerpo para usarla es decir grasa, pero llega un punto en que nuestro páncreas, excedido por toda la insulina extra que tiene que producir, deja de funcionar y es cuando enfermamos de diabetes.

Esto le afecta mucho al riñón porque queda con un exceso de trabajo pues tiene que eliminar todo el azúcar sin procesar que se queda en el cuerpo cuando el páncreas se enferma.

Del mismo modo que la sal, mucho del azúcar que consumimos viene oculta en dulces, refrescos, jugos (aunque sean de verduras o digan bajo en azucares), lácteos y muchos productos de consumo diario.

Es por ello que casi todos nosotros consumimos un exceso de sal y azúcar, sometemos a nuestros órganos a tanta exigencia que terminan por enfermarse y dejar de funcionar.

En el caso del riñón, este puede comenzar a morir no eliminar los residuos del cuerpo lo que se conoce como insuficiencia renal este padecimiento es gradual por lo que este padecimiento es silencioso y cuando llega a mostrar síntomas poco es lo que se puede hacer para recuperar la salud, por lo que si uno no practica la prevención puede poner en riesgo su vida.

Es importante que revise cuanta sal y cuanta azúcar hay en los alimentos que consume, puesto que aunque son elementos para la vida, su consumo en exeso los convierten en veneno para el cuerpo.

 

Ejercicios para mejorar tu vida (y rendimiento) sexual

“En el sexo se requiere la participación de diversos músculos, y si los ejercitas, tendrás un mejor rendimiento”, explica el entrenador Rich Weil, del Centro de Investigaciones sobre Obesidad en Nueva York. No necesitas matarte, bastan entre 3 y 5 entrenamientos de 30 minutos a la semana.

1. Pushups (Lagartijas)

“Las lagartijas son el ejercicio perfecto: aunque trabajan principalmente el pecho y los triceps, también involucran el resto de los músculos”, asegura la entrenadora Jessica Bottesch. Debido a que tonifica todo el cuerpo, este ejercicio mejorará tu fuerza, lo que te hará rendir más durante el sexo. Realiza 3 series de 10 a 15 repeticiones.

2. Abdominales

“Los músculos del abdomen son muy utilizados durante la actividad sexual”, asegura el entrenador Weil. Fortalecer los abdominales te dará un mejor empuje durante la penetración, además de darte mayor estabilidad para poder practicar diversas posiciones. Realiza 3 series de 20 a 30 repeticiones.

3. Elevaciones de cadera (Bridges)

Con este ejercicio fortaleces los glúteos, la pelvis, la espalda baja y la parte posterior de los muslos. Para realizarlos, acuéstate, flexiona las piernas y coloca los talones cerca de los glúteos, levanta la cadera y sosténla por 3 segundos, luego bájala y repite el ejercicio. Realiza 3 series de 15 repeticiones.
4. Deadlift (Peso muerto)

“Levantar peso muerto fortalece tu espalda y la hace más flexible, mejorando la postura y dándo al cuerpo más estabilidad”, asegura el culturista Johnnie Jackson, de la Federación Internacional de Fisicoculturismo. El peso muerto mejorará tu resitencia, haciendo que tu sesiones de sexo duren más, además de darte fuerza para practicar otras posiciones. Realiza 3 series de 10 a 12 repeticiones.

5. Inclinaciones del torso

Con este ejercicio fortaleces los músculos laterales del abdomen y la zona central del cuerpo. Según el entrenador Weil, “Este ejercicio te dará mucha resistencia y flexibilidad, por lo que te dará mayor empuje al momento de penetrar y más aguante para más horas de sexo”. Realiza 3 series de 20 repeticiones por cada lado.

6. Extensión de los triceps

Según la entrenadora Jennifer Nicole Lee, con este ejercicio, además de los triceps fortaleces la parte superior del cuerpo, por lo que te será más fácil sostenerte sobre tu pareja o sobre la cama para tener sesiones de sexo más largas. Además, si lo haces sentado sobre una pelota fortalecerá tu zona media, espalda y abdomen. Realiza 3 series de 12 a 15 repeticiones.

7. Squats (Sentadillas)

“La fuerza en las extremidades inferiores es muy importante, pues es donde se encuentra la ‘zona del amor'”, asegura Lee. Con las sentadillas ejercitarás de manera completa los muslos y los glúteos, por lo que tendrás mejor empuje en la cadera, más resistencia e incluso adquirirás fuerza para practicar nuevas posiciones. Realiza 3 series de 8 a 12 repeticiones.

8. Embestidas laterales

El ejercicio es muy similar a una sentadilla, sólo que en vez de tener las piernas juntas, una se abre hacia un lado. Este ejercicio te ayudará a fortalecer las piernas, y especialmente la parte interior de los muslos. Realiza 3 series de 8 a 12 repeticiones por lado.

9. Estiramiento mariposa

Síentate como en la foto y mueve las rodillas de arriba y abajo rápidamente, con esto fortalecerás las ingles y la pelvis. Según la Dra. Joy Davidson, de la Sociedad por el Estudio Científico de la Sexualidad, “Al ejercitar los músculos pélvicos, se obtienen contracciones orgásmicas más fuertes”. Realiza el movimiento durante 30 segundos.

10. Ejercicios Kegel

“Los músculos que controlan el flujo de orina son los mismos que se contraen durante el orgasmo, por lo que al fortalecerlos tus orgasmo serán más frecuentes y más intensos”, explica la Dra. Madelyn Messé, “Además, son perfectos tanto para hombres como para mujeres”, asegura.

Cómo practicar los Kegel

La forma más fácil de lograrlo es durante la micción: cuando estés orinando, intenta detener o reducir el flujo de orina. Debes hacerlo lentamente y sin contraer los glúteos ni el abdomen, repite cuantas veces puedas. Una vez que localices los músculos que debes trabajar podrás hacerlo en cualquier momento y lugar. Realiza 10 repeticiones 3 veces al día.

Orina con sedimento o cálculos

La calculosis renal, llamada también nefrolitiasis o urolitiasis o litiasis urinaria, es una afección bastante frecuente que se presenta en los hombres con mayor frecuencia que en las mujeres. Es rara en niños y ancianos.

LOS CÁLCULOS

Los cálculos son concreciones constituidas por sales urinarias, que se depositan alrededor de un núcleo primitivo, llamado núcleo litógeno (o sea, generador del cálculo). Dicho núcleo está formado por cuerpos extraños (gérmenes, coágulos), presentes en la orina, sobre cuya superficie precipitan otras sustancias orgánicas también presentes en la orina. El aspecto de los cálculos varía según su constitución química: algunos están formados predominantemente por oxalato de calcio, otros por ácido úrico o por urato cálcico, otros por fosfato cálcico o fosfato amónico magnésico. Los primeros son de color oscuro, su superficie externa tiene un aspecto de mora, resultan opacos a los rayos X, y son pesados y duros. Los cálculos de fosfatos son los más ligeros, blanquecinos, de superficie lisa y bastante friables.

Los cálculos muy numerosos, pero muy pequeños, constituyen las arenillas, que se sedimentan en la orina apenas emitida, con aspecto de polvo rojizo. Al microscopio, aparecen formadas por cristales irregulares de ácido úrico o por cristales de oxalato de calcio, la arenilla oxálica.

Los cálculos se forman porque en ocasiones la orina contiene sales urinarias que se encuentran en solución sobresaturada y se mantienen en estado de solución, gracias a la presencia de ciertas sustancias orgánicas llamadas coloides protectores. Estos coloides podrían ser la albúmina, algunos derivados de los ácidos nucleicos y el ácido condroitinsulfúrico. Sin embargo, las soluciones sobresaturadas son inestables y cualquier pequeña alteración ocasiona la precipitación de estos coloides, alrededor de los cuales se van formando capas de las sales antes descritas. El aumento de la concentración de sales en la orina se puede deber a muchos factores: dieta inadecuada, ingestión insuficiente de agua, infecciones urinaria, estasis urinaria e hiperparatiroidismo.

Los cálculos pueden formarse y permanecer en un cáliz renal o, más frecuentemente, en la pelvis renal; pero no son muy raros los cálculos que se forman también en el parénquima renal. Con el paso del tiempo, las concreciones tienden a hacerse cada vez más grandes, o se forman otras; con el aumento progresivo de volumen, el cálculo acaba por llenar el cáliz o la pelvis. Si el cálculo es muy pequeño puede suceder que sea expulsado a la vejiga, y desde aquí, en un segundo tiempo, al exterior con la orina.

SÍNTOMAS

En muchos casos los cálculos son asintomáticos. Sin embargo, si alcanza un cierto tamaño puede ocasionar un dolor continuo en la región lumbar, que puede tener períodos de remisión y otros de exarcerbación, estos últimos coincidiendo, generalmente, con excesos físicos.

El trastorno más clásico de la calculosis renal está representado por el cólico renal. Generalmente, está relacionado con la movilización de un cálculo de la pelvis renal hacia el uréter: de ello se deriva un espasmo ureteral por irritación precisamente a nivel del cálculo, mientras que, por encima de él, se establece un estancamiento de orina con distensión de la pelvis renal. Estos hechos se traducen en el cólico renal: bruscamente, el paciente es sorprendido por un dolor muy violento, que empieza, por lo general, en la región lumbar del mismo lado donde está el cálculo y se irradia hacia delante y abajo, hasta alcanzar el muslo y los genitales externos. El dolor es agudísimo, por lo que el paciente está muy agitado, pálido, perlado de sudor, buscando una posición en que tenga la impresión de sentirse menos dolorido. El dolor no es precisamente continuo, sino que presenta ligeras disminuciones que se alternan con accesos vivísimos. Frecuentemente, hay náuseas, vómitos, cierre intestinal a las heces y a los gases. Este estado puede durar algunas horas, pero puede prolongarse incluso algunos días.

Otro síntoma de la calculosis renal es la hematuria, es decir, la presencia de sangre en la orina; por lo general, aparece con el cólico o también aisladamente, tras excesos, y se debe a las lesiones que provocan los cálculos en la mucosa de la pelvis renal o del uréter. Dicha hematuria nunca es importante y, por lo general, cesa espontáneamente con el reposo.

La importancia del estancamiento y, por lo tanto, el grado de dilatación de la pelvis renal, depende de que el cálculo obstruya total o parcialmente las otras vías excretoras renales. En caso de obstrucción completa, hay una marcada distensión de la pelvis y de los cálices renales, y este estado patológico toma el nombre de hidronefrosis. A consecuencia de ello, el paciente nota un dólor continuo e intenso en la región lumbar correspondiente. Pero, más a menudo, el obstáculo sólo es parcial y, en consecuencia, la orina puede fluir, aunque sea con alguna dificultad.

El estancamiento de la orina representa una circunstancia que favorece el establecimiento de una infección que afecta sobre todo a las paredes de la pelvis renal y que recibe el nombre de pielitis. Si la inflamación se extiende también al parénquima renal (es decir, al tejido renal propiamente dicho), se produce la pielonefritis. Dichos fenómenos infecciosos agravan los trastomos: aparece fiebre, dolor se hace vivo y continuo, surge una marcada contracción de defensa de los músculos lumbares y la propia piel puede estar enrojecida. La palpación, en algunos puntos muy precisos, despierta un dolor muy agudo; la orina se hace turbia por estar mezclada con el pus producido por el proceso infeccioso.

Si, al mismo tiempo que se origina la infección de la pelvis renal, la obstrucción es total: entonces, el pus ya no puede fluir y, por lo tanto, se acumula en la pelvis y en los cálices renales, dilatándolos notablemente, pasando esta condición a denominarse pionefrosis, que siempre va acompañada de fiebre muy elevada y alteración del estado general del paciente

Otra complicación, aun cuando bastante rara, consiste en la rotura de un cáliz, de la pelvis renal,o bien del propio uréter, causada por el mismo cálculo. Este, con su presencia, es causa de un traumatismo continuo de la pared en la que está enclavado, lo que puede originar una ulceración que, haciéndose cada vez más profunda, conduce a una auténtica perforación, con el consiguiente derrame de orina en el espacio retroperitoneal.

Otras veces, los cálculos afectar a los nervios del simpático que regulan la excreción de orina produciendpse anuria, es decir, la interrupción de la excreción de orina, dejando bruscamente de funcionar ambos riñones. Este es un cuadro bastante grave que requiere una intervención médica inmediata

En las personas ancianas, afectadas desde largo tiempo de calculosis renal bilateral, no es infrecuente que la evolución de la enfermedad conduzca a la insuficiencia renal. El parénquima renal, obligado, durante mucho tiempo, a trabajar en condiciones desfavorables, cada vez sufre más y, finalmente, ya no es capaz de eliminar las sustancias tóxicas que normalmente expele con la orina. El resultado final es que el organismo acaba por intoxicarse hasta llegar a la uremia, que es la acumulación de urea en la sangre.

Verrugas genitales (Virus de Papiloma Humano)

Son masas suaves en la piel y las membranas mucosas de los genitales. Se pueden encontrar en el pene, la vulva, la uretra, la vagina, el cuello uterino y dentro y alrededor del ano.

Las verrugas genitales se propagan a través del contacto sexual.

Causas

El virus que causa las verrugas genitales se llama virus del papiloma humano (VPH), del cual existen más de 70 tipos diferentes. Ciertos tipos del VPH pueden conducir a cambios precancerosos en el cuello uterino o a cáncer cervical o cáncer anal. Se denominan tipos de VPH de alto riesgo.

No todos los tipos del VPH causan verrugas genitales. Otros tipos de VPH causan verrugas en otras partes de la piel, como las manos.

La infección con el virus del papiloma humano alrededor de los genitales es común y la mayoría de las personas son asintomáticas. En las mujeres, el virus del papiloma humano puede propagarse a áreas dentro de las paredes de la vagina y el cuello uterino. No son fácilmente visibles sin el uso de procedimientos médicos especiales.

Información importante acerca del VPH:

La infección por el VPH se transmite de una persona a otra a través del contacto sexual que compromete el ano, la boca o la vagina. El virus se puede propagar incluso si usted no ve las verrugas.

Es posible que usted no vea las verrugas durante al menos 6 semanas a 6 meses después de resultar infectado. Usted tal vez no las note durante años.

No todas las personas que han estado en contacto con el virus del VPH y las verrugas genitales van a tenerlas.

Usted es más propenso a contraer verrugas genitales y diseminarlas más rápidamente si:

  • Tiene múltiples compañeros sexuales.
  • Es sexualmente activo a temprana edad.
  • Consume alcohol y/o tabaco.
  • Tiene una infección viral, como herpes, y está estresado al mismo tiempo.
  • Está en embarazo.
  • Tiene un sistema inmunitario debilitado debido a una enfermedad o medicamento.

Síntomas

Las verrugas genitales pueden ser tan pequeñas que usted no puede verlas.

Las verrugas pueden lucir como:

  • Manchas de color carne que son elevadas o planas.
  • Tumores con la apariencia de la parte superior de una coliflor.

En las mujeres, las verrugas genitales se puede encontrar:

  • Dentro de la vagina o el ano.
  • Por fuera de la vagina o el ano, o en la piel circundante.
  • En el cuello uterino dentro del cuerpo.

En los hombres, las verrugas genitales se pueden encontrar en:

  • El pene
  • El escroto
  • La zona de la ingle
  • Los muslos
  • Dentro o alrededor del ano

Las verrugas genitales también pueden ocurrir en:

  • Los labios
  • La boca
  • La lengua
  • La garganta

Otros síntomas son infrecuentes, pero pueden abarcar:

- Aumento de la humedad en el área genital cerca de las verrugas
- Aumento del flujo vaginal
- Prurito genital
- Sangrado vaginal durante o después de tener relaciones sexuales

Pruebas y exámenes

El médico llevará a cabo un examen físico.

En las mujeres, esto incluye un examen pélvico.

Se utiliza un procedimiento en el consultorio llamado colposcopia para detectar las verrugas que no se pueden ver a simple vista. Se emplea una luz y un microscopio de bajo poder para que encuentre y luego tome muestras (biopsia) de áreas anormales en el cuello uterino.

El virus que causa las verrugas genitales puede provocar resultados anormales en una citología vaginal. Si usted tiene este tipo de cambios, probablemente necesitará citologías vaginales más frecuentes por un tiempo.

Una prueba de ADN del VPH puede decir si usted tiene un tipo de alto riesgo de este virus que se sabe causa el cáncer de cuello uterino. Este examen se puede hacer:
- Como una prueba de detección para mujeres de más de 30 años.
- En mujeres de cualquier edad que tengan un resultado ligeramente anormal en una citología vaginal.

Tratamiento

El tratamiento de las verrugas genitales debe estar a cargo de un médico. No use medicamentos de venta libre propuestos para otros tipos de verrugas. Pida una cita al 8348 7320 y con gusto le atenderemos y buscaremos el mejor tratamiento para su situación.

El tratamiento puede incluir:

    • Un tratamiento cutáneo hecho en el consultorio del médico.
    • Un medicamento recetado que usted se aplica en casa varias veces a la semana.

Las verrugas se pueden eliminar con procedimientos menores como:

  • Congelamiento (criocirugía)
  • Quemado (electrocauterización)
  • Terapia láser
  • Cirugía

Si usted presenta verrugas genitales, todos sus compañeros sexuales deben ser examinados por un médico y recibir tratamiento en caso de encontrárseles dichas verrugas. Incluso si usted no tiene síntomas, debe recibir tratamiento para prevenir complicaciones y propagarle la afección a otros.

Será necesario que usted regrese al médico después del tratamiento para verificar que todas las verrugas hayan desaparecido.

Se recomiendan citologías vaginales regulares si usted es una mujer que ha tenido verrugas genitales o si su compañero las tuvo. Si le dieron verrugas en el cuello uterino, puede necesitar citologías vaginales cada 3 a 6 meses después del primer tratamiento.

Las mujeres con cambios precancerosos causados por infección con el VPH pueden necesitar tratamiento adicional.

Expectativas (pronóstico)
Muchas mujeres jóvenes sexualmente activas resultan infectadas con el VPH, pero en muchos casos, el virus desaparece por sí solo.

La mayoría de los hombres que resultan infectados con el VPH nunca tienen ningún síntoma ni problemas a raíz de la infección. Sin embargo, se la pueden transmitir a las compañeras sexuales actuales y algunas veces a las futuras parejas.

Incluso después de haber recibido el tratamiento para las verrugas genitales, usted aún puede infectar a otros.

Posibles complicaciones

Algunos tipos del Virus del Papiloma Humano pueden causar cáncer del cuello uterino y de la vulva. Son la causa principal del cáncer de cuello uterino.

Las verrugas pueden llegar a ser numerosas y bastante grandes. Esto requerirá un tratamiento posterior.

Es necesario acudir a consulta médica si:

- Un compañero sexual actual o anterior tiene verrugas genitales.

- Usted tiene verrugas visibles en los genitales externos, prurito, flujo o sangrado vaginal anormal. Tenga en cuenta que es posible que las verrugas genitales no aparezcan durante meses o años después del contacto sexual con una persona infectada.

- Piensa que un niño pequeño podría tener verrugas genitales.

- Las mujeres deben comenzar a hacerse las citologías vaginales a la edad de 21 años.

Prevención

El virus del papiloma humano (VPH) se puede transmitir de una persona a otra aun cuando no haya verrugas visibles u otros síntomas. El comportamiento sexual con precaución puede ayudar a reducir el riesgo de contraer el VPH y desarrollar cáncer de cuello uterino.

Siempre use condones masculinos y femeninos. Pero tenga en cuenta que los condones no lo pueden proteger completamente. Esto es porque el virus o las verrugas también pueden estar en la piel cercana.

Tenga sólo una pareja sexual, que usted sepa que está libre de infección.

Limite el número de parejas sexuales que usted tenga con el tiempo.

Evite parejas que participen en actividades sexuales de alto riesgo.

Hay dos vacunas disponibles:

  • Éstas protegen contra los tipos de VPH que causan la mayoría de los cánceres de cuello uterino en las mujeres.
  • Se recomienda para niñas y mujeres jóvenes de 9 a 26 años.
  • Se administran como una serie de tres inyecciones.
  • Una de las dos vacunas protege contra las verrugas genitales y anales en niños y hombres y se administra como una serie de tres inyecciones. Se recomienda para niños varones y hombres de 9 a 26 años.

Pregúntele al médico si la vacuna contra el VPH es apropiada para usted.

Eyaculación Precoz

Son muchos los problemas tanto físicos como psíquicos que pueden afectar al correcto funcionamiento del pene y de la erección: envejecimiento, enfermedades como la diabetes mellitus, tabaquismo, empleo de fármacos, problemas en la pareja, de autoestima, etcétera

Se estima que en torno al 85% de los casos se deben a motivos orgánicos, y el 15% restante es de carácter psicológico. No obstante es frecuente que convivan ambos factores y la disfunción eréctil sea mixta.

Según su grado, la eyaculación precoz puede originarse:
GRADO 1: A partir de malos hábitos masturbatorios
GRADO 2: Debido a situaciones de estrés o extrema tension emocional
GRADO 3: A partir del agravamiento de un caso de grado 2 o por desequilibrios neuroquimicos
GRADO 4: A partir de casos de grado 3 que no ha sido apropiadamente tratados.

Todos y cada uno de los grados de eyaculación precoz, sin importar su origen, determinan la perdida de control del reflejo eyaculatorio, lo que vuelve imposible controlar o retener la eyaculación.

Acércate a nosotros para resolver tu problema, haz una cita al teléfono: (81) 8348.7320

Cirugía de Próstata

La Hiperplasia Prostática es un padecimiento benigno que afecta a los hombres principalmente a partir de los 50 años. Se caracteriza por síntomas relacionados con problemas para vaciar la vejiga, como frecuencia, disminución en la fuerza del chorro de la orina, goteo terminal o levantarse por la noche para orinar. Puede llegar a ocasionar infecciones urinarias, presencia de sangre en la orina e incluso insuficiencia renal. En México es una de las principales causas de consulta urológica representando un padecimiento con alto impacto tanto en la medicina pública como en la privada.

El tratamiento inicial consiste en medicamentos que tienen la finalidad de abrir el cuello de la vejiga para facilitar su vaciamiento. Estos medicamentos generalmente se tienen que tomar diario y por periodos de tiempo muy prolongados con ciertos efectos secundarios como son mareo, disminución de la presión arterial y disfunción eréctil, representando un decremento tanto en la calida de vida como en el aspecto económico.

Si el tratamiento médico no tiene los efectos deseados, o bien, no se desea continuar con él, existe la posibilidad de realizar un tratamiento quirúrgico. Las opciones son realizar una resección transuretral de la próstata, que es un procedimiento endoscópico en el que se hacen cortes en la próstata obteniendo fragmentos que posteriormente son extraídos, una cirugía abierta o bien una Cirugía con láser.

Cirugía abierta

En la actualidad su indicación radica la mayor parte de las veces en la imposibilidad de efectuar la RTU, ya sea por el tamaño del adenoma prostático, por patología concomitante como un cálculo mediano o grande o simplemente por no contar con la tecnología para realizarla. Su frecuencia es variable por las condiciones antes expuestas; sin embargo, las cifras en hospitales desarrollados tecnológicamente deben estar en alrededor del cinco o diez por ciento y en descenso.

En este tipo de operaciones obviamente existe una apertura de la piel, aponeurosis y planos musculares. Todo es extraperitoneal. Si hay herida operatoria hay posibilidad de infección de ella, de futuras hernias, de dolor y de necesidad de una cicatrización que, todos sabemos, no se concluye firmemente hasta cuarenta a sesenta días. El retorno a la vida laboral se hace pasado el mes o antes, dependiendo del trabajo a realizar.

Las formas de extirpar la próstata por cirugía abierta son tres, pero la vía perineal está en franco desuso. En general, dependiendo de la escuela quirúrgica, se usa la vía transvesical, es decir abriendo la vejiga, o la vía retropúbica, que llega a la próstata a través de su cápsula o pared anterior. Si se comparan la incidencia de complicaciones fistulosas, el retiro de la sonda y el alta hospitalaria, la vía retropúbica sale favorecida.

En la mayoría de los casos la estadía hospitalaria es de 7 a 10 días, tiempo en que el paciente permanece con una sonda uretrovesical. Las complicaciones más frecuentes son la infección de la herida operatoria (1 a 2%) y las hematurias que requieren transfusión o instrumentalización (2 a 5%). Infrecuentemente vemos fístulas, probablemente por los mejores materiales de sutura y la condición de los pacientes. La mortalidad es cercana a cero y el resultado desde el punto del alivio sintomático es excelente. En una interpretación personal, pienso que estos mejores resultados se alcanzan porque, a raíz del tamaño de su próstata, estos pacientes son mucho más sintomáticos que aquellos que se someten a una RTU con un pequeño y poco sintomático adenoma. Así, al hacer el balance comparativo pre y postoperatorio, el paciente muy sintomático hace una mejor evaluación que aquel que se operó por sintomatología leve.

Resección transuretral

En mi opinión, la cirugía endoscópica es aún la regla de oro, a pesar de los embates de otras tecnologías. Su principal inconveniente radicaba en la dificultad de enseñarla; sin embargo, como se mencionó en párrafos anteriores, eso se resolvió con el acoplamiento de minicámaras de televisión al endoscopio.

Sus límites, en cuanto al tamaño a operar, están en directa relación a la habilidad del cirujano, y esto no por un preciosismo, sino porque el tiempo quirúrgico no debe sobrepasar los 60 a 80 minutos. De esta manera, si un cirujano reseca 1 gramo por minuto, sólo puede operar adenomas de hasta 60 gramos por esta vía. Si su habilidad o instrucción le permiten menos, debe restringirse a ello.

La gran razón para establecer un tiempo máximo de la cirugía radica en la necesidad de ejecutar el procedimiento con un asa de corte eléctrica en un medio acuoso. Si hay conducción de la electricidad, no hay corte de tejido. Por ello no puede usarse suero fisiológico. También el medio acuoso debe ser transparente y las soluciones de coloides isotónicas no lo son.

Por todas estas razones se emplea un medio hipotónico respecto del plasma. En el curso de una RTU mientras más tiempo transcurra, más posibilidades de absorción de un medio hipotónico existen. Debe recordarse que la vejiga no es indiferente al intercambio de agua y electrólitos y que en el desarrollo de una de estas operaciones pueden romperse vasos venosos con paso directo de la solución irrigante a la sangre. Ocurrido el hecho y si el volumen que pasa al intravascular es importante (un litro o más) se tiende a la hiponatremia, la que a su vez origina los síntomas del llamado Síndrome de RTU: tendencia al compromiso de conciencia, náuseas y vómitos por edema cerebral. La hemólisis de los glóbulos rojos puede comprometer la función renal.

El tratamiento de este síndrome es preventivo, resecando lo que se es capaz, infundiendo la solución irrigante a baja presión. Instalado el cuadro, debe haber una rápida y muchas veces masiva reposición de cloruro de sodio y debe recurrirse al uso de diuréticos para eliminar agua. Con alguna experiencia (se dice que sobre las cien RTU se sabe ya operar) y con criterio, esta situación no debe producirse. En nuestro hospital, que es en esencia docente, tenemos especial cuidado durante los meses de mayo y junio, cuando los residentes inician su entrenamiento. De regla, la anestesia regional porque, entre otras ventajas clásicas, nos permite observar el estado de conciencia del paciente, precaución que, aparte de otras que tomamos dentro de la sala de operaciones, nos avisa de la posibilidad de un síndrome de RTU.

Terminada la operación, el paciente va por un período corto a una sala de recuperación anestésica, y luego a su pieza donde permanece con sonda por 3 a 4 días. Retirada la sonda, el alta se lleva a cabo en 24 horas. El reintegro al trabajo se produce en lapsos variables, según el tipo de éste, en siete a catorce días.

El dolor es leve y sólo depende del uso de una sonda; el paciente se levanta a las 24 horas y su alimentación es libre desde ese momento. Las complicaciones más frecuentes son la hematuria, que sólo ocasionalmente requiere de instrumentalización o de transfusiones. A más largo plazo puede desarrollarse estenosis de meato urinario (5%) o de cuello vesical, menos frecuentemente.

Con relación a la esfera sexual, la impotencia es rara si no había fallas previas, pero la eyaculación retrógrada es bastante usual. Esto debe ser advertido, toda vez que se están operando enfermos jóvenes que quizás deseen mantener su fertilidad. La satisfacción de los pacientes operados bordea el 90%, aun cuando algunos mantienen una polaquiuria más allá de dos o tres meses, lo cual es razonable para esta operación hecha “interiormente”. Recalco este hecho, porque la ausencia de herida y cicatriz operatoria hace inconscientemente menospreciar la cirugía y resalta molestias que son menores y transitorias.

Cirugía endoscópica con láser

De gran similitud a la RTU, tiene sobre ella ventajas y desventajas. El aporte del láser radica en la posibilidad de evitar al máximo las hemorragias y con ello teóricamente reducir el tiempo de sonda y por ende la hospitalización. Las desventajas son las de ser extremadamente lento en comparación con el corte por corriente de alto voltaje que se ocupa en la RTU, por lo que se le reserva para adenomas pequeños. Permite operar enfermos de alto riesgo quirúrgico e incluso a aquellos que reciben tratamiento anticoagulante. Por razones que desconocemos, los pacientes operados con láser tienen mayor disuria y por más largo tiempo que los sometidos a RTU, lo que hace necesario un tiempo mayor o similar de sonda que la cirugía endoscópica clásica. La gran complicación en el largo plazo es, en mi opinión, la necesidad de repetir el procedimiento por insuficiente. Con este tipo de cirugía sobre la glándula prostática y con las que se describen a continuación no se obtienen muestras para biopsia.

Es posible entonces no diagnosticar un cáncer prostático. Debe recordarse que existen cánceres de la próstata con antígeno prostático específico normal. En el futuro, el progreso en las asas o puntas que entrega la energía láser podría revertir las desventajas actuales de esta interesante tecnología.

Las mujeres también van al Urólogo

Muchos creen que el urólogo es un médico exclusivo de los hombres de la misma manera que el ginecólogo lo es de la mujeres. Y es que en la mayoría de los casos cuando una mujer tiene una afección de las vías urinarias acude al ginecólogo.

Pero la verdad es que las mujeres también van al urólogo, y la razón principal es por cuestiones de orina, como: incontinencia infecciones de orina. Así también las mujeres pueden presentar cálculos en la vía urinaria, tumores de riñón, glándula suprarrenal y vejiga.

¿Cuando ir al urólogo? Las infecciones de orina o cistitis son la principal causa que lleva a las mujeres al urólogo, y afecta principalmente a las que están en edad reproductiva, lo que no quiere decir que no pueda afectar a cualquier edad.

También se va al urólogo por incontinencia urinaria, que son grandes o pequeños escapes de orina. Este especialista valorará las causas de la incontinencia urinaria para así buscar las soluciones que hay que tomar. Hará los controles necesarios y también podrá hacer pruebas.

Época más urgente. Las mujeres en la etapa de pre- menopausia y la menopausia deben visitar el urólogo, ya que son propensas a tener más infecciones debido a que el estrógeno crea acidez en la vagina que la protege.

Al disminuir el estrógeno con la edad también disminuye esta protección natural contra infecciones.

Relación mujer-urólogo

La mujer está más expuesta a las infecciones y problemas urológicos pues tiene una uretra más corta y por lo tanto más cercana a la vagina y al ano, por lo que está más expuesta a las bacterias. De hecho, la urología femenina es tan importante que los ginecólogos estudian uroginecología, que trata los problemas urinarios.

Infecciones urinarias en el embarazo

Las infecciones urinarias son la patología más frecuente en el embarazo después de la anemia. El 20% de las embarazadas presentará una infección de orina a lo largo de la gestación. Durante el embarazo se producen una serie de cambios fisiológicos que aumentan el riesgo de presentar infecciones de orina: los uréteres se dilatan debido a la compresión del útero, aparece reflujo de orina desde la vejiga hacia los uréteres, queda más orina residual en la vejiga y el riñón trabaja a un ritmo más rápido (lo que conlleva una elevación del pH de la orina).

Hay otros factores de riesgo que te harán a más susceptible de padecer una infección de orina en el embarazo:

  • Antecedentes de infecciones de orina de repetición
  • Ser portadora de litiasis o piedras en los riñones
  • Tener malformaciones uroginecológicas congénitas
  • Tener enfermedades neurológicas que afecten al vaciado de la vejiga
  • Padecer enfermedades como insuficiencia renal o diabetes
  • Las infecciones genitales por hongos
  • La multiparidad (el haber tenido más de un embarazo)

Hay que tener en cuenta que la presencia de una infección de orina durante el embarazo puede tener repercusión tanto en tu salud (aumentando el riesgo de anemia e hipertensión o haciéndote más susceptible a sufrir una infección de la sangre o sepsis) como en la evolución del embarazo (amenaza de parto prematuro, bajo peso al nacer, infección del feto..), y por ello todos los protocolos de seguimiento del embarazo incluyen, como mínimo, un control cada trimestre de posible infección de orina en la madre. Para intentar minimizar la aparición de infecciones de orina a lo largo del embarazo es importante intentar seguir unas pautas muy simples: beber como mínimo 1,5 litros de agua al día, tomar bastante vitamina C (zumo de naranja, mandarinas, kiwis…), evitar estar largos períodos de tiempo sin ir al baño y extremar las medidas de higiene, utilizando un jabón de higiene íntima en la ducha diaria (por ejemplo, de la línea Velastisa Intim). Además, los complementos alimenticios a base de arándanos o bayas rojas, te ayudarán a mantener las vías urinarias libres de infecciones.

¿Qué tipos de infecciones de orina existen?

Bacteriuria asintomática

Consiste en la presencia de bacterias en un cultivo de orina sin que presentes síntomas clínicos de infección de orina. La mayoría aparecerán en el 1º trimestre del embarazo, y hay que tener en cuenta dos factores:

  1. Si no se tratan, el riesgo de que se compliquen con una infección del riñón es de hasta un 25%.
  2. A pesar de tratarlas correctamente con antibiótico, pueden volver a aparecer a lo largo del embarazo. Por eso es tan importante hacer un cultivo de orina una vez cada trimestre y una tira rápida para poder ver si hay o no bacterias en la orina en cada una de las visitas rutinarias de embarazo.

Después de haber establecido el diagnóstico, es importante realizar el tratamiento antibiótico completo que te prescriba tu ginecólogo. Lo más probable es que una vez finalizado el antibiótico repitas el cultivo de orina a los 15 días para comprobar su curación.

Cistitis aguda

Es lo que podríamos definir como una “infección de orina clásica” y ocurre en un 2% de los embarazos. Cursa con urgencia miccional (sensación de que hay que ir de forma imperiosa a hacer pipí), dolor al orinar, sensación de quemazón al acabar de orinar y molestias en el bajo vientre. Puede acompañarse de presencia de sangre en la orina y es muy raro que curse con fiebre o malestar general.

Suele aparecer en el 2º trimestre del embarazo y el diagnóstico es fácil: en el contexto de una paciente con los síntomas descritos se constata la presencia de bacterias en la orina.

Para el tratamiento se suele indicar una pauta de antibiótico durante 7 días, y luego se comprobará la resolución del proceso con un nuevo cultivo a los 15 días.

Pielonefritis aguda

Consiste en una infección de los riñones y aparece en un 2% de las embarazadas aproximadamente. Suele aparecer en el 2º o 3º trimestre del embarazo en la gran mayoría de casos, e incluso en el posparto. La vía de entrada más frecuente de las bacterias es la ascendente desde la vejiga, a través de los uréteres. La localización más frecuente de la infección es el riñón derecho (50% de los casos), en un 25% estará en el riñón izquierdo y en un 25% será una infección de ambos riñones.

Suele presentarse con fiebre y malestar general, acompañados de náuseas, vómitos y dolor lumbar intenso. Los síntomas típicos de cistitis, como escozor al orinar, sensación de tener que orinar muchas veces, etc.. no suelen estar presentes.

El tratamiento es frecuentemente hospitalario, la embarazada será ingresada para recibir una terapia de hidratación intensa (suero a través de una vía venosa), antibiótico endovenoso hasta estar como mínimo 48h sin fiebre y medicación para combatir el dolor si fuese necesario (generalmente paracetamol). Si la evolución clínica es satisfactoria, a las 48h de estar afebril es muy probable que seas dada de alta. Deberás entonces continuar con antibiótico por vía oral en casa hasta completar 14 días de tratamiento y repetir un cultivo de orina para comprobar la curación del proceso a las dos semanas de haber dejado el tratamiento.

Prótesis de pene

¿Qué son las prótesis de pene?
Son unos cilindros de silicona o bioflex (sustancia biocompatible con el organismo), de estructura anatómica, que se introducen en número de dos dentro de los cuerpos cavernosos del pene, y producen la rigidez necesaria para una buena y adecuada relación sexual.

¿Cómo es la operación para la implantación de prótesis de pene?
Existen diferentes vías y técnicas para la implantación de la prótesis. La intervención dura una media de 45 minutos con anestesia local o loco-regional. Existen cuatro tipos de incisión posibles: la incisión infrapúbica (en el abdomen, sobre la base del pene), la incisión en el trocno del pene, la incisión subcoronal y la incisión escrotal (en el escroto, bajo el pene).

¿Cuánto tiempo se debe estar internado en la clínica?
Al ser una cirugía poco agresiva, el postoperatorio no requiere cuidados especiales: el paciente puede abandonar la clínica entre 12 y 24 horas después de la intervención, salvo en los casos de pacientes diabéticos a los que se les aconseja un mínimo de 48 horas. A las 3 ó 4 semanas de adaptación se puede reiniciar la vida sexual normal.

¿Es la prótesis la mejor solución para la disfunción eréctil?
No siempre, se debe estudiar cada caso antes de proponer una prótesis de pene y comprobar que las demás soluciones no-quirúrgicas no son eficaces. Dicho esto, en más de un de 10% de los casos de disfunción eréctil, la prótesis es el único medio capaz de solucionar el problema pues en muchas ocasiones los tratamientos farmacológicos dejan de ser útiles o están contraindicados. En casos de operaciones de próstata es frecuente que aparezca una disfunción eréctil resistente a fármacos, cada vez es más frecuente que estos pacientes, tras haber superado la enfermedad incial que provocó la exitirpación de la próstata, recurra a soluciones para recuperar su erección. La prótesis de pene ha evolucionado tras más de 30 años de existencia y hoy en día es una opción segura, si está bien indicada, que resuelve serios problemas del hombre y su pareja.

¿Qué tipos de prótesis existen?
Existen cinco tipos básicos de prótesis:

  • Prótesis flexible
  • Prótesis maleable
  • Prótesis hidráulica de un cuerpo
  • Prótesis hidráulica de dos componentes
  • Prótesis hidráulica de tres componentes

En las prótesis de pene de tres componentes, existe la probabilidad de elegir unas prótesis recubiertas por un antibiótico y que garantizan una disminución del riesgo de infección. Son las prótesis Inhibizone de AMS y la Titan de Coloplast. Debido a que cada uno de estos tipos de prótesis tiene sus propias características, es aconsejable consultar a su urólogo-andrólogo para elegir la adecuada a su anatomía.

Prótesis maleable
La prótesis maleable consiste en dos cilindros que se implantan en los cuerpos cavernosos del pene. Estos cilindros pueden colocarse en posición para el coito o bien hacia abajo para las actividades cotidianas.

Ventajas:

  • Fácil de usar (esta sería la mejor opción para hombres con poca habilidad manual)
  • Procedimiento quirúrgico sencillo, ya que tiene menos componentes mecánicos
  • Es el tipo de prótesis más económica

Desventajas:

  • El pene está permanentemente rígido, aunque no suele notarse al estar vestido
  • El pene no tiene una apariencia tan natural como con otros tipos de prótesis hidráulicas

Prótesis hidráulica de un cuerpo
Se implantan dos cilindros en los cuerpos cavernosos del pene. Los cilindros contienen una solución salina estéril que se desplaza en su interior para dar rigidez o flaccidez al pene, permitíendole al portador controlar la erección.

Ventajas:

  • Procedimiento quirúrgico sencillo
  • La erección es más natural que con la prótesis maleable
  • Apariencia más normal en el estado flácido que la prótesis maleable

Desventajas:

  • La erección y flaccidez puede no ser tan rígida como con una prótesis hidráulica de tres componentes por no disponer de líquido adicional
  • Existe la posibilidad de fallos mecánicos (alrededor del 5%), como fugas del líquido o roturas, más frecuentes que en las prótesis hidráulicas de tres componentes
  • Es necesaria cierta habilidad manual para activarla
  • Existe la posibilidad de que ocurran erecciones involuntarias

Prótesis hidráulica de dos componentes
Esta prótesis consta de dos componentes: un par de cilindros conectados entre sí por medio de tubos, y una bomba. La bomba se implanta en el escroto, entre los testículos, y los cilindros se implantan en los cuerpos cavernosos. El dispositivo está lleno de solución salina estéril.

Ventajas:

  • Bomba pequeña, cómoda y fácil de usar
  • Más fisiológica que una prótesis maleable o hidráulica de un cuerpo
  • El paso al estado flácido se realiza fácil y rápidamente en 4 ó 5 movimientos de presión sobre el sistema de bombeo

Desventajas:

  • Se necesita una cierta habilidad manual para manejarla, aunque su activación/desactivación es más fácil que la prótesis de un sólo cuerpo
  • Tiene más componentes mecánicos que una prótesis maleable o autocontenida

Prótesis hidráulica de tres componentes
Esta prótesis consta de tres componentes: un reservorio, dos cilindros y una bomba, conectados entre sí por medio de tubos. El depósito se implanta bajo los músculos abdominales y detrás del pubis, y está lleno de solución salina estéril. Los cilindros se implantan en los cuerpos cavernosos del pene, y la bomba se coloca en el escroto, entre los testículos.

Ventajas:

  • Proporciona el tipo de erección que más se asemeja a una erección natural
  • Al disponer de más líquido en el reservorio, los cilindros se expanden en grosor y en algún tipo de longitud
  • Al llenarse, la erección es más firme y más completa que con las anteriores prótesis
  • Al vaciarse, el pene está más blando y más flácido que con otras prótesis
  • Su manejo es más fácil que el de otras prótesis

Desventajas:

  • Es necesario poseer cierta habilidad manual para manipularla
  • Contiene más componentes mecánicos que las otras prótesis
  • Existe la posibilidad de que ocurran erecciones involuntarias

¿Cómo saber cuál es la prótesis más adecuada para cada uno?
La elección de la prótesis más adecuada para cada caso dependerá de la anatomía del pene, de la patología que conduzca a implantar la prótesis, y del tipo de actividades que el paciente realiza en su actividad sexual.

¿Percibe el resto de la gente el uso de una prótesis de pene?
Hay que diferenciar entre las prótesis hidráulicas y las maleables, ya que estas últimas pasan totalmente desapercibidas estando el pene en flacidez. Las prótesis maleables, sin embargo, mantienen siempre el pene en estado de erección, aunque son cómodas una vez que el portador de la misma se acostumbra.

¿Se pueden mantener relaciones sexuales normales con una prótesis de pene?
Sí. Las prótesis proporcionan una erección con una rigidez óptima, no afectan a la eyaculación ni a la capacidad de experimentar un orgasmo.

¿Es dolorosa la erección con una prótesis?
No, en absoluto, una vez ha pasado el postoperatorio, transcurridas cinco semanas aproximadamente.