¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de próstata?

Un factor de riesgo es todo aquello que afecta la probabilidad de que usted padezca una enfermedad, como por ejemplo el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen diferentes factores de riesgo. Algunos factores de riesgo, como el fumar, pueden cambiarse. Otros, como la edad de la persona o sus antecedentes familiares, no se pueden cambiar.

Sin embargo, los factores de riesgo no lo indican todo. Muchas personas con uno o más factores de riesgo nunca padecen cáncer, mientras que otras que padecen la enfermedad puede que hayan tenido pocos factores de riesgo conocidos o ninguno de éstos.

Todavía no entendemos completamente las causas del cáncer de próstata, pero los investigadores han encontrado varios factores que podrían afectar el riesgo de un hombre de padecer esta enfermedad.

Edad

El cáncer de próstata ocurre en muy pocas ocasiones en hombres menores de 40 años, pero la probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta rápidamente después de los 50 años. Alrededor de 6 de 10 casos de cáncer de próstata se detectan en hombres mayores de 65 años.

Raza/grupo étnico

El cáncer de próstata ocurre con más frecuencia en los hombres de raza negra y en hombres del Caribe con ascendencia africana que en los hombres de otras razas. Los hombres de raza negra también tienen más del doble de probabilidades de fallecer debido al cáncer de la próstata que los hombres de raza blanca. El cáncer de próstata ocurre con menos frecuencia en los hombres asiático-americanos y en los hispanos/latinos que en los hombres blancos. No están claras las razones de estas diferencias raciales y étnicas.

Antecedentes familiares

Parece ser que el cáncer de próstata afecta más a algunas familias, lo cual sugiere que en algunos casos puede haber un factor hereditario o genético. Si el padre o el hermano de un hombre padecen cáncer de próstata, se duplica el riesgo de que este hombre padezca la enfermedad (el riesgo es mayor para los hombres que tienen un hermano con la enfermedad que para aquellos con un padre afectado por este cáncer). Asimismo, el riesgo es mucho mayor en el caso de los hombres que tienen varios familiares afectados, particularmente si tales familiares eran jóvenes cuando se les encontró el cáncer.

Alimentación

No está claro cuál es el papel exacto que desempeña la alimentación en el desarrollo del cáncer de próstata, aunque se han estudiado varios factores.

Los hombres que comen muchas carnes rojas o productos lácteos altos en grasa parecen tener una probabilidad ligeramente mayor de cáncer de próstata. Estos hombres también tienden a comer menos alimentos de origen vegetal como frutas, ensaladas y verduras. Los médicos no están seguros cuál de estos factores es responsable del aumento en el riesgo.

Algunos estudios han sugerido que los hombres que consumen una gran cantidad de calcio (proveniente de alimentos o complementos) pueden tener un mayor riesgo de padecer un cáncer de próstata. Es posible que los productos lácteos (los cuales a menudo tienen mucho calcio) también puedan aumentar el riesgo. Sin embargo, la mayoría de los estudios no ha encontrado tal asociación con los niveles de calcio encontrados en una dieta regular. Es importante indicar que se sabe que el calcio proporciona otros beneficios importantes a la salud.

Obesidad

La mayoría de los estudios no ha encontrado que estar obeso (peso excesivo) está asociado con un mayor riesgo general de cáncer de próstata.

Sin embargo, algunos estudios han encontrado que los hombres obesos tienen un menor riesgo de una forma de la enfermedad de bajo grado (menos peligrosa), pero un mayor riesgo de un cáncer de próstata más agresivo. Las razones de esto no están claras.

Algunos estudios también han encontrado que los hombres obesos pueden tener un mayor riesgo de padecer cáncer de próstata avanzado y de morir a causa de esta enfermedad, pero no todos los estudios han encontrado esto.

Tabaquismo

La mayoría de los estudios no ha encontrado una asociación entre el hábito de fumar y el riesgo de cáncer de próstata. Algunas investigaciones han vinculado el fumar con un posible aumento pequeño en el riesgo de morir a causa de cáncer de próstata, aunque este hallazgo necesitará ser confirmado por otros estudios.

Inflamación de la próstata

Algunos estudios han sugerido que la prostatitis (inflamación de la glándula prostática) puede estar asociada a un riesgo aumentado de cáncer de próstata, aunque otros estudios no han encontrado tal asociación. A menudo, la inflamación se observa en las muestras del tejido de la próstata que también contiene cáncer. La asociación entre los dos no está clara, pero ésta es un área activa de investigación.

Infecciones de transmisión sexual

Los investigadores han estudiado si las infecciones de transmisión sexual (como gonorrea o clamidia) podrían aumentar el riesgo de cáncer de próstata, porque podrían causar inflamación de la próstata. Hasta el momento, los estudios no han concordado, y no se han logrado conclusiones sólidas.

Vasectomía

Algunos estudios han sugerido que los hombres que se han sometido a una vasectomía (cirugía menor para volverse estériles) presentan un riesgo ligeramente mayor de cáncer de próstata. Sin embargo, otros estudios no han hallado un incremento en el riesgo entre los hombres que se han sometido a esta operación. Se sigue realizando investigación sobre este posible vínculo.

La diabetes en varones provoca testosterona baja y problemas de erección

La diabetes es una enfermedad en la que el nivel de glucosa (azúcar) en sangre es demasiado alto. Un nivel alto de glucosa durante varios años puede dañar los tejidos y fibras del pene dificultando la erección.
¿Cómo afecta la diabetes a los problemas de erección?
La diabetes puede dañar los nervios, el tejido eréctil y los pequeños vasos sanguíneos en el pene:

  • El daño en el tejido eréctil no permitirá que las fibras musculares del pene se relajen adecuadamente, de manera que el pene no se puede llenar durante la erección.
  • El daño en los nervios puede dar lugar a menos sensaciones en el pene y menos señalización hacia él desde el cerebro, lo que hace más difícil conseguir y mantener una erección.
  • El daño en los vasos sanguíneos también impedirá que el tejido eréctil se llene de sangre.

Cualquiera que tenga diabetes y sienta que es la causa de problemas en su vida sexual debería hablar sobre ello con su médico. El médico puede comprobar si hay alteraciones en las arterias o el sistema nervioso. En algunas ocasiones estos aspectos necesitan atención especial por sí mismos. El médico también puede comprobar si algún medicamento que estés tomando contribuye a la disfunción eréctil.

Afortunadamente, el tratamiento para la disfunción eréctil en la diabetes ha mejorado considerablemente. A menudo el primer paso – reconocer el problema – es el mayor obstáculo. Una vez que se ha superado, y con ayuda y apoyo de tu pareja y del médico, puedes empezar el tratamiento.
¿Qué tratamientos hay disponibles?
La gran mayoría de los tratamientos disponibles en la actualidad pueden ser eficaces en hombres con diabetes. Se trata de encontrar el más adecuado para ti. Los medicamentos orales se usan a menudo como primera línea de tratamiento, (diferentes opciones de tratamiento con distinta duración de acción y algún tratamiento diario), teniendo en cuenta otras opciones de tratamiento si estas no funcionan.

El tratamiento puede depender de lo que está causando el problema y de lo saludable que usted esté. Acérquese con nosotros, y juntos encontraremos el mejor tratamiento en su caso.

Llame hoy mismo y pida su cita al tel. (81) 1157.7575

Dr. Manuel Mendoza

Síndrome metabólico

El SÍNDROME METABÓLICO es un conjunto de factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES Y DIABETES. Incluyen:

  • DISLIPIDEMIA

Se refiere a las concentraciones de lípidos en sangre (colesterol o triglicéridos) por arriba de lo normal.
Criterios para Síndrome Metabólico:
Colesterol HDL en Mujeres menor a 50 mg/dl y en Hombres menor a 40 mg/dl y TriglicériMos mayor o igual a 150 mg/dl


  • OBESIDAD ABDOMINAL

Esta se diagnostica por circunferencia de cintura elevada.
Criterios para Síndrome Metabólico:
Mujer cintura mayor/igual a 80cm
Hombre cintura mayor/igual a 90cm

La circunferencia de cintura está directamente relacionada con la probabilidad de presentar Enfermedades cardiovasculares.

  • HIPERTENSIÓN ARTERIAL ELEVADA

Es uno de los factores de riesgo más importantes para padecer enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y falla renal.
Los Criterios para Síndrome Metabólico son:
Presión arterial elevada mayor-igual a 135/85 mg Hg o previo diagnóstico de presión arterial alta.

  • HIPERGLUCEMIA O RESISTENCIA A LA INSULINA

Se refiere a alteraciones de la Glucosa en sangre.
Los Criterios para Síndrome Metabólico son:
Glucosa elevada en sangre mayor-igual a 100 mg/dl o diagnóstico previo de Diabetes.

Hoy sabemos que la DISFUNCIÓN ERECTIL es una enfermedad subyacente en un 70% de los casos. Y podemos afirmar categóricamente que es un signo o un síntoma de un padecimiento como la diabetes mellitus, hipertensión arterial, problemas vasculares, colesterol elevado, obesidad, tabaquismo, alchoholismo o drogadicción.

Si tienes alguna duda o inquietud, estamos para ayudarte. LLama hoy mismo y saca una cita al 1157.7575
Dr. Juan Manuel Mendoza Muñiz · Urología y Urodinamia
 

Aumento del tamaño de la próstata

¿Es sólo un aumento del tamaño de la próstata debido a la edad o se trata de un cáncer de próstata?

Un aumento del tamaño de la próstata y un valor de PSA elevado son normalmente, para un hombre, una señal de que hay que analizar la próstata de forma más exacta.

Detrás de un aumento tal, en combinación con un valor de PSA elevado, a menudo puede haber un carcinoma de próstata.

Aumento del tamaño de la próstata de carácter maligno

Con el paso de la edad, la próstata suele aumentar de tamaño. Este aumento lo provocan nódulos benignos (los llamados adenomas) en el núcleo de la próstata. Un aumento de tamaño no significa obligatoriamente una enfermedad. A no ser que entre los muchos nódulos en el núcleo de la próstata se oculten acumulaciones de tejido de carácter maligno. Pero éste no suele ser el caso. La mayoría de los carcinomas se encuentran en la envoltura de la próstata. Debido al aumento del tamaño del núcleo, la envoltura de la próstata (llamada zona periférica) se vuelve cada vez más fina y/o comprimida.

Si hay un valor de PSA elevado en combinación con un aumento de tamaño, debería determinarse si la causa es un cáncer de próstata. Normalmente, las alteraciones a menudo pequeñas del tejido no pueden reconocerse mediante ultrasonido, es decir, no puede diferenciarse el tejido benigno del tejido maligno. Sin embargo, esto sí que es posible con nuestro procedimiento con un aparato de IRM. Con él podemos reconocer cambios mínimos en el tejido y diferenciar las estructuras de tejido benignas de las enfermas.

Aumento del tamaño de la próstata de carácter benigno

Un aumento del tamaño de la próstata de carácter benigno es una enfermedad frecuente en hombres de mediana edad. También se denomina hiperplasia benigna de próstata (HBP). Los nódulos (adenomas) crecen a diferentes tamaños y a menudo también oprimen la uretra y la vejiga. Esto tiene como consecuencia que muchos hombres sientan ganas de orinar y tengan que ir constantemente al baño

La causa de ulceraciones o nódulos benignos se cree que está en la acumulación de determinadas hormonas y en la disminución de la testosterona con la misma cantidad de estrógenos.

Los síntomas

La próstata crece de forma bastante lenta, por ello, al principio, el cambio no suele notarse.

Pero cuando ya provoca molestias, es cuando se diagnostica su aumento de tamaño. El primer síntoma suele ser el debilitamiento del chorro de orina y las ganas de orinar por la noche. Con el estrechamiento de la uretra se producen anomalías en el vaciado de la vejiga y una micción frecuente pero escasa, a veces sólo en forma de gotas. A menudo se determina como diagnóstico adicional un sobre esfuerzo crónico de la musculatura de la vejiga que hace que los músculos se distiendan con el paso del tiempo.

 

NO ALCANZAS A LLEGAR AL BAÑO (INCONTINENCIA)

¿Qué es el entrenamiento de la vejiga?

El entrenamiento de la vejiga es una manera de aprender a manejar la incontinencia urinaria. Por lo general, se usa para la incontinencia por esfuerzo, la incontinencia de urgencia o una combinación de los 2 tipos (incontinencia mixta). La incontinencia por esfuerzo se produce cuando tiene pérdidas de orina debido a la presión repentina en los músculos de la parte inferior del abdomen, como al toser, reírse, levantar algo o hacer ejercicio. La incontinencia de urgencia se produce cuando la necesidad de orinar es tan urgente que no puede llegar a tiempo al baño. A continuación se explican algunas técnicas de entrenamiento de la vejiga.

¿Cómo puede ayudar el entrenamiento de la vejiga?

El entrenamiento de la vejiga puede ayudar de las siguientes maneras:

  • Incrementando el tiempo entre las idas al baño.
  • Aumentando la cantidad de orina que puede retener la vejiga.
  • Mejorando el control sobre la necesidad imperiosa de orinar.

A continuación se presenta una lista con tres métodos de entrenamiento de la vejiga:

  • Ejercicios de Kegel: Estos ejercicios ayudan a fortalecer los músculos que se usan para detener el flujo de orina.
  • Retraso de la orina: Algunas personas que tienen incontinencia de urgencia pueden aprender a posponer la orina cuando sienten la necesidad imperiosa de orinar. Comienza intentando retener la orina durante 5 minutos cada vez que sienta una necesidad imperiosa. Cuando le resulte fácil esperar 5 minutos, intente aumentar el tiempo a 10 minutos hasta que orine cada 3 a 4 horas. Cuando sienta la necesidad imperiosa antes de que termine el tiempo, puede intentar usar técnicas de relajación. Respire lenta y profundamente. Concéntrese en la respiración hasta que desaparezca la necesidad imperiosa de orinar. Los ejercicios de Kegel también pueden ayudar a controlar la necesidad imperiosa de orinar.
  • Idas al baño programadas: Algunas personas controlan la incontinencia yendo al baño según un programa. Esto significa que usted va al baño a horas establecidas, independientemente de si siente la necesidad imperiosa o no. Por ejemplo, podría empezar yendo al baño cada una hora. Después, aumenta el tiempo en forma gradual hasta que encuentre un programa que funcione para usted.

Tenga en cuenta que el entrenamiento de la vejiga puede llevar de 3 a 12 semanas. No se desaliente si no tiene resultados inmediatos o si sigue experimentando alguna incontinencia.

 

¿ORINAS A CADA RATO? (VEJIGA HIPERACTIVA)

En más de alguna oportunidad hemos sentido esas ganas locas y fulminantes por ir al baño a orinar. Si bien, que suceda ocasionalmente no es un problema, que surja de forma frecuente en el día puede ser causa de un trastorno urinario conocido como Vejiga Hiperactiva.

Los especialistas definen este trastorno como el deseo súbito y urgente de orinar, al cual es muy difícil no prestarle atención. Y no hablamos de una o dos ocasiones, sino de una necesidad que se repite al menos ocho veces durante el día; o dos veces en horas de la noche mientras dormimos. Es posible que se presente sin orina o muy poca.

¿A qué se debe este incontrolable deseo de micción? Las ganas de orinar se producen por la contracción del Músculo Detrusor de la vejiga, una vez que ésta se llena de pipí y necesita ser vaciada. En el caso de las personas con Vejiga Hiperactiva, las contracciones se producen antes de esta etapa y voluntariamente, generando el deseo de ir al baño. Asimismo, es posible identificar en algunos casos presencia de incontinencia urinaria.

La causa de este problema se asocia a alteraciones de la musculatura de la vejiga, desarrolladas por enfermedades benignas de la próstata en hombres y prolapso genital en mujeres, así como también a accidentes vasculares encefálicos, Parkinson, esclerosis múltiple y a traumatismos de la médula espinal.

El tratamiento de la Vejiga Hiperactiva se puede dividir en:

  • Reeducación de la vejiga, a través de la micción programada y ejercicios pélvicos se permite modificar el hábito de orinar y evitar la sensación de urgencia.
  • Terapia farmacológica, con el uso de ciertos medicamentos se busca relajar la musculatura de la vejiga, para así disminuir la urgencia y la frecuencia miccional.
  • Inyección intravesical, se trata de una acción ambulatoria, que relaja la vejiga inyectando Botox directamente en su músculo.
  • Tratamientos quirúrgicos, son utilizados en casos severos y su objetivo es ampliar la capacidad de la vejiga con un segmento de intestino.

Junto con lo anterior, los especialistas recomiendan reducir el consumo diario de líquido para así minimizar las molestias que ocasiona este síndrome.

La mayoría de las personas afectadas por esta patología son de edad avanzada, quien piensan que es un síntoma propio del envejecimiento, por lo que no comentan sobre él a su doctor o familiares. Por ello, es muy importante que aprendas a identificarlo y hables sobre ello con tu especialista, para buscar una cura a tiempo y sin mayores consecuencias.

 

Principales infecciones sexuales

Las ITS son enfermedades infecciosas, que pueden transmitirse de una persona a otra durante una relación sexual vaginal, anal u oral.

Las ITS afectan a todos independientemente de la orientación sexual o identidad de género. Desde el comienzo de la vida sexual puedes estar expuesto/a a estas infecciones.

Las producen más de 30 diferentes tipos de virus, bacterias y parásitos.

Las más frecuentes son la sífilis, gonorrea, clamidia, herpes, hepatitis B y C, VIH y VPH.

La mayoría de las ITS se pueden prevenir usando preservativo y, en caso de que tengas alguna de estas infecciones, son tratables y muchas de ellas se curan.

Si no son tratadas, las ITS pueden producirte:

  • Infertilidad tanto en hombres como en mujeres
  • Dolor crónico en la pelvis
  • Embarazo ectópico
  • Algunas pueden pasar al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia.
  • Pueden aumentarte la posibilidad de adquirir VIH.
  • El VPH no tratado puede relacionarse con algunos cánceres.
  • Algunas infecciones pueden dar cuadros generalizados.

PRINCIPALES SÍNTOMAS DE LAS ITS

  • Cualquier lastimadura en la zona genital, que duela o no.
  • Secreciones de pus en los genitales (vagina, pene o ano).
  • Ardor al orinar.
  • Flujo genital u anal diferente al habitual.
  • Dolor en la parte baja del abdomen.
  • Lesiones en la boca o manchas en la piel.

Alimentos que dañan tus riñones

Para que mantengas tus riñones sanos y evitar ser parte de los 140 mil pacientes con Insuficiencia Renal Crónica, es indispensable que alejes estos alimentos de tu dieta.

1. Carne. La dieta alta en proteínas daña los riñones al causar o incrementar los problemas renales.

2. Sal.Al ingerir un exceso de sal, los riñones retienen más agua para disolver este mineral en el torrente sanguíneo, además, aumenta la presión arterial, la cual puede dañar las nefronas de los riñones, encargadas de filtrar las toxinas.

3. Alimentos transgénicos. Estos productos contienen ingredientes modificados genéticamente que pueden dañar el hígado y el riñón.

4. Edulcorantes artificiales. Un estudio detalla que este tipo de producto afecta la función renal si se consume en exceso.

5. Bebidas gaseosas. Los refrescos y las bebidas energéticas con gas se asocian con la formación de cálculos renales.

6. Productos lácteos. El consumo de estos alimentos aumentan la salida de calcio en la orina, el cual favorece el desarrollo de piedras en el riñón.

7. Cafeína. Los productos que contienen este ingrediente como el café, té y refrescos estimulan el flujo sanguíneo, lo que aumenta la presión arterial en los riñones. Además, también se forman cálculos renales de calcio por su consumo.

Recuerda que debes mantener un peso saludable para evitar el desarrollo que impacten el hígado como la obesidad. Si consumes frutas y verduras, además de respetar el plato del buen comer, tendrás una salud hepática buena.

Problemas de erección e impotencia

Los problemas de erección existen cuando un hombre no puede lograr o mantener una erección del pene que sea lo suficientemente firme para tener una relación sexual. Es posible que no puedas lograr una erección en absoluto o que la pierdas durante el coito antes de terminar la relación.

Los problemas de erección son comunes en los hombres adultos. Casi todos los hombres algunas veces experimentan una dificultad para lograr o mantener una erección, pero si el problema en la erección persiste, ya se puede considerar que existe una disfunción eréctil.

En muchos casos, cuando surge el problema éste desaparece con poco o sin tratamiento. En otros casos, puede ser un problema continuo. Si tienes dificultad para lograr o mantener una erección más del 25% de las veces, se considera un problema.

Una forma de saber si la causa es física es comprobar si tienes erecciones nocturnas. Normalmente, los hombres tienen entre 3 y 5 erecciones por noche, cada una de las cuales dura hasta 30 minutos. Un médico puede explicarte cómo practicar una prueba para averiguar si tienes la cantidad normal de erecciones nocturnas. Si tienes erecciones en la mañana, esto también puede significar que no hay una causa física.

Los problemas de erecciones generalmente no afectan la libido del hombre, y tienden a ser más comunes a medida que pasan lo años y se envejece, pero pueden afectar a los hombres a cualquier edad. Las causas físicas son más comunes en los hombres de mayor edad, mientras que las psicológicas son más comunes en los hombres más jóvenes.

Prótesis de pene

Definición

La prótesis peneana o la bomba para erección (también conocida como la bombita) es un dispositivo que se coloca dentro del pene para permitir que los hombres con disfunción eréctil tengan una erección.

El implante de pene son típicamente recomendados después de que diversos tratamientos por disfunción eréctil han fallado.

Existen diferentes tipos de implante de pene: semirigido e inflable. Cada tipo de implante peneano funciona de diferente forma y tiene varios pros y contras.

La colocación de implantes de pene requiere de cirugía. Antes de escoger algún implante de pene, asegúrate de entender lo que involucra la cirugía, los posibles riesgos, complicaciones y el seguimiento que debes tener.

¿Por qué se usan?

Para la mayoría de los hombres, la disfunción eréctil puede ser tratada con medicamentos. Puedes considerar un implante de pene si no eres candidato para otros tratamientos o no puedes obtener una erección lo suficientemente rígida para la actividad sexual al utilizar otros métodos.

Los implantes de pene también pueden ser utilizados para tratar severos casos de una condición que causa cicatrización dentro del pene, llevando a erecciones curvadas o dolosas (Enfermedad de Peyronie).

Los implantes de pene no son para cualquiera. Tu doctor podría recomendarte NO utilizar un implante de pene si tienes:

  • Disfunción eréctil situacional, el resultado de una relación conflictiva o cuando es potencialmente reversible.
  • Una infección, tal como una infección pulmonar o del tracto urinario.
  • Dermatitis, lesiones o problemas de la piel en tu pene o escroto.

La mayoría de los implantes de pene tampoco harán tu pene más largo de lo que es naturalmente. De hecho, tu pene erecto podría ser ligeramente más corto de lo que solía ser.

Riesgos

Los riesgos de una cirugía de implante de pene incluyen:

  • Infección.Tal como con cualquier cirugía, la infección es una posibilidad. Puede que incremente el riesgo de una infección si tienes una lesión en la médula espinal o diabetes. Los hombres que necesitan cirugía para ajustar o reemplazar un implante de pene (cirugía de revisión) están en un mayor riesgo de contraer una infección que cuando tuvieron su primer cirugía.
  • Problemas con los implantes de pene. Los nuevos implantes de pene son confiables, pero en algunos raros casos, el implante puede no funcionar correctamente. Por ejemplo, en algunos dispositivos semirigidos, las partes internas pueden romperse con el tiempo. En los dispositivos inflables, el fluido puede filtrarse o el dispositivo de bombeo puede fallar. Se necesita cirugía para remover, reparar o reemplazar un implante de pene roto.
  • Erosión interna o adhesión. En algunos casos, el implante puede pegarse a la piel dentro del pene o reaccionar en contra de la piel dentro del pene. Rara vez, un implante se mete a la piel. Estos problemas están relacionados algunas veces a una infección.

Tratando una infección

Una infección puede ocurrir en cualquier momento después de la cirugía. En raros casos, una infección ocurre años después. Una infección seria puede causar inflamación en el escroto, acumular pus y provocar fiebre.

La cirugía para remover los implantes siempre es necesaria para tratar una infección. Reemplazar el implante de pene puede ser complicado y costoso y puede llevar a acumulación de tejido cicatrizado, pérdida de la sensación en el pene y una disminución en la longitud del pene.