Promiscuidad e infecciones de transmisión sexual

Se dice que una persona es promiscua cuando tiene relaciones sexuales con varias parejas antes o durante el matrimonio, sea simultánea o progresivamente sin importar el sexo.

El ejercicio de esta actividad sexual sin protección alguna, lo hará vulnerable al contagio y propagación de numerosas enfermedades de índole sexual y a su vez traer consigo embarazos no deseados.

¿Qué lleva a un hombre a desear tener diversas parejas?

La infidelidad, el deseo de satisfacer sus necesidades sexuales con diversas parejas, mostrar ante el resto de gente que es bien “hombre”, lleva al varón a involucrarse sexualmente con personas de dudosa reputación y poner en riesgo la integridad y salud de su pareja, si estuviera casado o comprometido, además de hacerse un daño irreparable a sí mismo.

Hogares arruinados, familias disfuncionales, hijos de padres separados, embarazos no deseados, violencia intrafamiliar, mujeres que contraen enfermedades de trasmisión sexual al haber sido contagiadas por sus parejas, a quienes creían fiel, han sido algunas de las consecuencias de este tipo de comportamiento sexual en el varón.

Enfermedades como prostatitis, infección urinaria, cáncer de próstata y las más temidas infecciones de trasmisión sexual como sida, gonorrea, sífilis, verrugas genitales, chancro, entre otros, son los problemas de salud que podría contraer un varón que ha ejercido su sexualidad con diversas personas sin el cuidado y prevención respectiva.

El virus del papiloma humano (VPH), conocido como cáncer de cuello uterino, es también una causa creciente de ciertos tipos de cáncer de boca y garganta que afecta no solo a hombres sino a mujeres; aunque el riesgo es mayor en varones por la falta de protección.

Para prevenir estas enfermedades en el varón, si se sabe que se relaciona sexualmente con personas desconocidas, es importante que sea responsable consigo mismo y de su propia sexualidad, tener una pareja sexual estable, usar preservativos y llevar un control médico periódico.

Infecciones sexuales por clamidia

¿Qué es la infección por clamidia?

La infección por clamidia es una ETS común que puede infectar tanto a los hombres como a las mujeres. Puede causar daños graves y permanentes en el aparato reproductor de una mujer y hacer más difícil o imposible que quede embarazada en el futuro. La infección por clamidia también puede provocar un embarazo ectópico (embarazo que ocurre fuera del útero) que puede ser mortal.

¿Cómo se propaga la infección por clamidia?

Usted puede contraer la infección por clamidia al tener relaciones sexuales anales, vaginales u orales con una persona que tenga esta infección.

Si su pareja sexual es hombre, usted puede contraer la infección por clamidia aunque él no eyacule (acabe).

Si ya ha tenido la infección por clamidia y recibió tratamiento en el pasado, usted puede todavía volver a infectarse si tiene relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.

Si está embarazada, usted puede transmitírsela a su bebé durante el parto.

¿Cómo puedo evitar contraer la infección por clamidia?

Usted puede protegerse de contraer la infección por clamidia si:

  • no tiene relaciones sexuales;
  • tiene una relación mutuamente monógama a largo plazo con una pareja a quien se le hayan realizado pruebas y haya tenido resultados negativos para las ETS;
  • usa condones de látex y diques dentales en forma correcta cada vez que tiene relaciones sexuales.

Orina con sangre

La presencia de sangre en la orina se denomina hematuria. La cantidad puede ser muy pequeña o detectarse sólo con exámenes de orina o bajo un microscopio. En otros casos, la sangre es visible. A menudo, vuelve el agua del inodoro de color rosa o rojo o usted puede observar manchas de sangre en el agua después de orinar.

Causas

Existen muchas causas potenciales para la presencia de sangre en la orina.

La orina con sangre puede deberse a un problema en los riñones o alguna otra parte de las vías urinarias, como:

  • Cáncer de la vejiga o de los riñones
  • Infección en la vejiga, los riñones, la próstata o la ureta
  • Inflamación de la vejiga, la uretra, la próstata o el riñón
  • Lesión en el riñón o la vejiga
  • Cálculos renales o cálculos en la vejiga
  • Enfermedad renal después de una faringitis estreptocócica, una causa común de sangre en la orina en los niños
  • Insuficiencia renal
  • Poliquistosis renal
  • Procedimiento reciente en las vías urinarias, como cateterismo, circuncisión, cirugía o biopsia del riñón

Si no hay ningún problema con los riñones, las vías urinarias, la próstata y los genitales, el médico puede verificar para ver si usted tiene un trastorno hemorrágico. Entre las causas derivadas de los trastornos de la sangre están:

  • Trastornos hemorrágicos (como la hemofilia)
  • Coágulo de sangre en los riñones
  • Medicamentos anticoagulantes (como ácido acetilsalicílico o warfarina)
  • Anemia drepanocítica
  • Trombocitopenia (bajo numero de plaquetas)

La sangre que luce como si fuera de la orina realmente puede provenir de otras fuentes, como:

  • La vagina (en las mujeres)
  • Eyaculación, a menudo debido a un problema de la próstata (en los hombres)
  • Una deposición

La orina también puede tornarse de un color rojo a raíz de ciertos fármacos, remolachas u otros alimentos.

Cuándo contactar a un profesional médico

Es posible que usted no vea la sangre en la orina porque está presente en muy poca cantidad. El médico puede encontrarla cuando revisa la orina durante un examen de rutina.

Nunca ignore la sangre en la orina. Procure que le revisen esto, especialmente si presenta:

  • Molestia al orinar
  • Micción frecuente
  • Pérdida de peso inexplicable
  • Micción urgente

Llame al médico inmediatamente si:

  • Tiene fiebre, náuseas, vómitos, escalofríos o dolor en el abdomen, el costado o la espalda
  • Es incapaz de orinar
  • Está eliminando coágulos de sangre en la orina

 

Niños que se orinan en la cama

Orinarse en la cama es un problema que millones de familias enfrentan cada noche. Se trata de algo sumamente común entre los niños pequeños, pero puede extenderse hasta la adolescencia.

Los médicos no conocen, a ciencia cierta, qué hace que los niños se orinen en la cama o por qué dejan de hacerlo. Pero, con frecuencia, se trata de una parte natural del desarrollo y los niños suelen superarla. La mayoría de los casos de niños que se orinan en la cama no son un signo de problemas emocionales o médicos más profundos.

De todas maneras, que un niño se orine en la cama puede resultar muy estresante para las familias. Tal vez, los niños se sientan avergonzados o culpables por orinarse en la cama y les dé ansiedad pasar la noche en la casa de un amigo o en un campamento. Con frecuencia, los padres sienten que no pueden hacer nada para resolver el problema.

Los accidentes en la cama pueden extenderse durante un tiempo, pero puede ayudar a su hijo a sentirse mejor si le brinda apoyo emocional y tranquilidad hasta que lo supere.

La enuresis nocturna, que es el nombre médico que recibe el problema de orinarse en la cama, es común en los niños; particularmente en niños menores de 6 años. Aproximadamente el 13 % de los niños de 6 años se orinan en la cama, mientras que cerca del 5 % de los niños de 10 años continúan haciéndolo.

Con frecuencia, orinarse en la cama es hereditario: muchos niños que se orinan en la cama tienen un pariente que también lo hacía. Si ambos padres se orinaban en la cama cuando eran pequeños, es muy probable que su hijo lo haga.

Apoyando a su hijo con enuresis

En general, los niños dejan de orinarse en la cama solos. Pero hasta que esto ocurre, pueden sentirse avergonzados e incómodos. Por lo tanto, es importante brindarles apoyo y refuerzos positivos durante este proceso.

Tranquilice a su hijo explicándole que orinarse en la cama es una parte normal del crecimiento y que no va a ocurrir para siempre. Tal vez, a su hijo lo tranquilice saber que otros integrantes de la familia enfrentaron el mismo problema cuando eran niños.

Recuérdele a su hijo que vaya al baño una vez más antes de acostarse. Intente que su hijo beba más líquido durante el día y menos por la noche. Evite las bebidas con contenido de cafeína. Muchos padres descubren que obtienen buenos resultados con el uso de un sistema de motivación, como autoadhesivos para las noches secas, con una pequeña recompensa (como un libro) una vez que se acumula una determinada cantidad de autoadhesivos. Las alarmas también pueden ser útiles.

Cuando su hijo se despierte y las sábanas estén mojadas, no le grite ni lo castigue. Pídale al niño que ayude a cambiar las sábanas. Explíquele que eso no es un castigo, sino parte del proceso. Incluso puede resultar reconfortante para el niño saber que ha podido ayudar. Cuando su hijo no se orine por la noche, felicítelo

 

Fimosis

¿Qué es la fimosis?

La fimosis consiste en una estrechez del prepucio (piel que cubre la punta del pene) que impide retraer dicha piel hacia abajo y descubrir el glande por completo.

La presencia de fimosis favorece la aparición de las siguientes complicaciones:
– Balanitis (infecciones de la piel de la punta del pene)
– Falta de higiene
– Parafimosis
– Infecciones de orina
– Fisuras y sangrados al mantener relaciones sexuales
– Cáncer del pene en edad adulta

Por estas complicaciones muchos médicos aconsejan la realización de una circuncisión sistemática en todos varones recién nacidos.

¿Cómo se trata la fimosis?

La fimosis se soluciona con una sencilla cirugía local que se denomina circuncisión.
Con respecto a la cirugía de circuncisión desearía indicar que es una cirugía sencilla pero debe realizarla un urólogo con amplia experiencia en cirugía peneana. Si la circuncisión se realiza mal, se corta más piel de la necesaria, luego es complicado reparar el daño.

Se realiza con anestesia local y al acabar el paciente se marcha a su domicilio.

 

La obesidad puede causar disfunción eréctil

La obesidad puede representar un obstáculo en el deseo sexual de los hombres. Arruina la sensación de bienestar y también el desempeño en la cama. Sufren de cambios en la actitud diaria, se vuelven más flojos e inactivos y tienen más probabilidades de tener un bajo desempeño debido a su condición física.

La obesidad tiene con frecuencia como componente primordial un síndrome metabólico, es decir, una serie de factores de riesgo que conforman una enfermedad.

Algunos factores que predisponen a los varones a sufrir de disfunción eréctil debido a la obesidad:
-Una cintura de más de 96 cm de ancho en el varón

-Alteraciones en la presión arterial

-Niveles de lípidos elevados

-Resistencia a la insulina

-Apnea del sueño (dejar de respirar cuando estas dormido, condición que predispone a los infartos por la falta de oxígeno)

-Exceso de grasa que hace que la testosterona, hormona masculina, se aromatice y se transforme químicamente en forma de estradiol, que es una hormona femenina, lo cual causa que algunos hombres obesos presenten abultamiento en los pechos y voz menos ronca.

 

¿La eyaculación precoz tiene tratamiento?

Es el tipo de disfunción sexual más común que puede tener un hombre, y muchos expertos calculan que el 30% de los hombres la padecen.

Ha habido muchos desacuerdos y discusiones en la comunidad médica sobre cómo definir la EP, pero la última definición, ampliamente aceptada –creada por la Asociación Internacional de Medicina Sexual (AIMS)– dice que la EP crónica es una disfunción sexual masculina caracterizada por:

  • eyaculación que siempre o casi siempre ocurre dentro de un minuto de la penetraciónvaginal ;
  • incapacidad para retrasar la eyaculación durante casi todas o todas las penetraciones vaginales;
  • consecuencias personales negativas, como angustia, molestia, frustracióny/o la abstinencia de intimidad

Decir que es muy difícil hablar de la EP es una afirmación insuficiente. La mayoría de los hombres no admite tener ningún tipo de problema sexual, sobre todo uno tan sensible como eyacular demasiado pronto.

La verdad es que la EP puede ocurrirle a cualquiera. No importa la edad, la experiencia, o el conocimiento sobre el sexo. Antes se creía que se trataba de un desorden de ansiedad, y ahora se cree que no sólo incluye factores psicológicos, sino también orígenes biológicos.

La mayoría de los hombres con EP padecen EP crónico.

¿Padeces EP crónico?

  1. ¿No puedes controlar la duración de tus relaciones sexuales?
  2. ¿Llegas al climax en un minuto o menos a partir de la penetración?
  3. ¿Has intentado varios métodos para tratar la EP, que sólo te han bajado los ánimos?
  4. ¿Estás insatisfecho con tu vida sexual?
  5. ¿Te preocupas con frecuencia de poder darle placer a tu pareja?
  6. ¿A veces eyaculas en el juego previo a la penetración?
  7. ¿Evitas situaciones de intimidad porque podrían provocar eyaculación precoz?
  8. ¿La EP ha dañado tus relaciones románticas?

Si respondiste “si” a la mayoría de las preguntas, podrías padecer EP crónico

Aunque la EP crónica no es completamente curable, cualquiera puede aprender a controlarla y eventualmente superarla.

1. Técnicas de comportamiento

Desde hace años, los terapeutas sexuales han dicho que la EP se puede curar con dos técnicas que se concentran en la percepción de la excitación y la dilatación del clímax. Pero de hecho, estas técnicas tienen una eficacia limitada, pues suelen interrumpir el sexo. Sugiero una serie de posiciones sexuales que permitan a los hombres mantener la interacción sexual sin interrupciones.

2. Terapias médicas

Medicamentos como los SSRI (Inhibidores Selectivos de la Recaptura de la Serotonina) ayudan a retrasar la eyaculación, así como otros enfoques médicos accesibles. Aunque las soluciones farmacéuticas no deberían utilizarse como métodos únicos para resolver el problema, pueden ayudar a los hombres a iniciar su control de la EP y a desarrollar su autoestima sexual.

3. Métodos interpersonales

Cambios en la forma en la que te relacionas durante y en torno al sexo. Muchas mujeres no entienden la EP y suelen pensar que los hombres con esta condición son sexualmente egoístas. De hecho, esto no es nada cierto. Los hombres con EP se preocupan mucho por la satisfacción sexual de su pareja, y necesitan poder explicar el problema sin vergüenza y desarrollar caminos alternativos para sentir placer junto con su pareja.

Micción dolorosa (Ardor al orinar)

La micción dolorosa describe cualquier dolor, molestia o sensación de ardor al orinar.

Consideraciones

El dolor se puede sentir exactamente donde la orina sale del cuerpo o se puede sentir dentro del cuerpo, por detrás del pubis, o en la vejiga o la próstata.

El dolor al orinar es un problema bastante común y las personas que lo padecen también pueden experimentar ganas de orinar con más frecuencia,

Causas

La micción dolorosa casi siempre es causada por una infección o inflamación en alguna parte de las vías urinarias. Por ejemplo, puede ser:

  • Infección de la vejiga en un adulto
  • Infección de la vejiga en un niño
  • Hinchazón e irritación del conducto que lleva la orina fuera del cuerpo (uretra)

La micción dolorosa en las mujeres y las niñas puede deberse a:

  • Cambios en el tejido vaginal durante la menopausia (vaginitis atrófica)
  • Infección por herpes en el área genital
  • Irritación del tejido vaginal causado por baños de burbujas, perfumes o lociones
  • Vulvovaginitis, como candidiasis u otras infecciones de la vulva o la vagina

Otras causas de micción dolorosa abarcan:

  • Cistitis intersticial
  • Infección de la próstata (prostatitis)
  • Cistitis por radiación (daño al revestimiento de la vejiga a causa de radioterapia al área pélvica)
  • Infecciones de transmisión sexual como gonorrea o clamidia

Consulte con el médico si:

  • Hay drenaje o flujo del pene o de la vagina
  • Está embarazada y presenta dolor al orinar
  • Experimenta micción dolorosa que dura más de un día
  • Nota sangre en la orina
  • Tiene fiebre

 

Deficiencia de testosterona

La testosterona es la hormona sexual más importante que tienen los hombres. De esta dependen las características típicamente masculinas, como el vello facial, púbico y corporal, como también los músculos. Esta hormona también ayuda a mantener el impulso sexual, la producción de espermatozoides y la salud de los huesos. El cerebro y la glándula pituitaria (una glándula pequeña en la base del cerebro) controlan la cantidad de testosterona que producen los testículos.

La deficiencia de testosterona (también denominado hipogonadismo) puede causar:

  • Reducción del impulso sexual
  • Disfunción eréctil
  • Insuficientes espermatozoides
  • Agrandamiento de las glándulas mamarias (pechos)

Con el tiempo, el bajo nivel de testosterona puede producir la pérdida del vello del cuerpo, músculos y fuerza física, además de la acumulación de grasa. Si este nivel bajo de testosterona es crónico (por largo tiempo), también puede causar el debilitamiento de los huesos (osteoporosis); alteraciones del estado anímico; pérdida de energía y reducción en el tamaño de los testículos. Los indicios y síntomas (lo que nota y siente) pueden variar de persona a persona.

¿Qué causa la deficiencia de testosterona?

Un bajo nivel de testosterona puede ser resultado de

  • Una lesión testicular (trauma, castración) o infección
  • Tratamiento con radiación o quimioterapia para el cáncer
  • Algunos medicamentos como analgésicos con opio
  • Trastornos hormonales (tumores o enfermedades en la glándula pituitaria, nivel elevado de prolactina)
  • Enfermedades crónicas como trastornos del hígado y los riñones, obesidad, diabetes de tipo 2 y VIH/SIDA
  • Trastornos genéticos (el síndrome de Klinefelter, hemocromatosis, el síndrome de Kallmann, el síndrome de Prader-Willi y distrofia miotónica)

¿Cómo se diagnostica la deficiencia de testosterona?

Durante un examen físico, su médico le examinará el vello del cuerpo, el tamaño de las glándulas mamarias y el pene, y el tamaño y la consistencia de los testículos y el escroto. Su médico posiblemente le haga pruebas para determinar si ha tenido pérdida de visión periférica, que podría indicar un tumor en la pituitaria, una causa poco común de deficiencia de testosterona.

Su médico también le hará análisis de sangre para comprobar si su nivel de testosterona está bajo. El nivel normal generalmente es de 300 a 1,000 ng/dL (nanogramos por decilitro), pero esto depende del laboratorio que hace el análisis. Para un diagnóstico de deficiencia de testosterona, quizá sea necesario hacerle más de un análisis de sangre a primera hora de la mañana (entre las 7 y 10 AM) y, en algunos casos, análisis de hormonas de la pituitaria.

Si usted tiene síntomas de deficiencia de testosterona, su médico quizá le sugiera que consulte con un endocrinólogo. Este experto en hormonas puede ayudarlo a determinar la causa. Hable francamente con su médico sobre su historia médica, todos los medicamentos que está tomando, ya sean recetados o no, problemas sexuales y cualquier cambio importante en su vida.

¿Cuál es el tratamiento para la deficiencia de testosterona?

La terapia para restituir la testosterona puede estimular el interés sexual, las erecciones y el crecimiento del vello corporal; mejorar el estado anímico, y aumentar el nivel de energía y la densidad de los huesos y masa muscular. Hay diversos métodos para restituir la testosterona:

  • Geles o parches que se ponen en la piel
  • Inyecciones
  • Tabletas que se adhieren a la encía
  • Pellets que se insertan bajo la piel o píldoras (en algunos países fuera de Estados Unidos)

El mejor método depende de lo que usted prefiere y tolera, y el costo.

Hay riesgos en el uso prolongado de testosterona. El riesgo potencial más serio es el cáncer de la próstata. Durante el tratamiento con testosterona, los hombres afroamericanos, los mayores de 40 años que tienen parientes que han tenido cáncer de la próstata y todos los hombres de más de 50 años de edad deben mantenerse bajo observación para detectar cáncer de la próstata. Los hombres que tienen o se sospecha que tienen cáncer de la próstata o cáncer de las glándulas mamarias no deben recibir tratamiento de restitución de testosterona.

 

Obesidad y cálculos en los riñones

La obesidad se define como índice de masa corporal (IMC) de 30.0 o mayor. El IMC es una relación determinada por el peso y la altura. Con un gran porcentaje de los estadounidenses clasificados como obesos, la investigación muestra el peso y los efectos de la obesidad adicionales sobre la salud general de una persona. Estudios recientes muestran que las personas obesas tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de riñón común, Calculos Renales , y un mayor riesgo de sufrir un derrame cerebral.

Un estudio que involucró a 1.640 participantes estudiaron los efectos del peso sobre el cáncer de riñón. La edad media de los pacientes fue de 62 y todos los participantes tenían tumores en los riñones. El estudio mostró que los pacientes con un IMC de 30 o más eran un 48% más de probabilidades de desarrollar cáncer de células claras de células renales (RCC). Con cada aumento de 1 punto en el IMC, los pacientes obesos aumentó sus posibilidades de conseguir el cáncer de riñón en un 4%.

De todos los participantes, el 67% de los pacientes obesos tenían cáncer de riñón en comparación con el 57% de los pacientes no obesos. Los investigadores no saben por qué existe una relación entre la obesidad y el cáncer de riñón. Los investigadores están buscando en un enlace secundario que impliquen la diabetes, la hipertensión, los cambios hormonales, y la disminución de la función inmune.

Un estudio reciente muestra que la obesidad aumenta el riesgo de desarrollar Calculos Renales. Los Calculos Renales se solidifican los depósitos de minerales que son muy dolorosos cuando pasan a través de la uretra. Los investigadores estudiaron a más de 95.000 registros médicos y de 3.257 personas ha tenido cálculos renales en un periodo de 4 años. Ellos encontraron que 1 de cada 40 personas con peso normal o sobrepeso piedras en el riñón con experiencia en comparación con 1 de cada 20 personas obesas.

Los investigadores de la Universidad Johns Hopkins no son claras en cuanto a la relación exacta entre la obesidad y los Calculos Renales. Sin embargo, la teoría de que tal vez las personas que son obesas tienen diferentes niveles de sustancias en la sangre que dan lugar a Calculos Renales.