¿Cuál es el color de tu orina?

A través de la orina expulsamos a diario cientos de desechos que nuestro cuerpo no necesita y que provienen de todo lo que comemos y bebemos. Sin embargo, la orina también puede servir para alarmarnos de algún problema de salud, ya que cuando algo no anda bien, la tonalidad puede cambiar y se puede presentar un olor fuerte que nos puede resultar desagradable.

Aquí te explicamos 8 tipos de orina que podrían decir algo importante sobre la salud

Orina de color amarillo claro
La orina de una persona saludable es de color amarillo brillante casi transparente. Ese color característico de la orina se debe a un pigmento llamado urobilina. Nuestra orina normal transporta esas urobilinas, las cuales se diluyen en agua y crean ese color amarillo casi transparente que indica que tenemos una correcta hidratación. Por lo tanto, si el color amarillo es intenso quiere decir que estamos deshidratados.

Sin embargo, si el color de la orina es demasiado claro y la persona tiene la necesidad de orinar frecuentemente, puede tratarse de la intoxicación por agua, o sobrehidratación, que se produce cuando la persona consume agua en exceso.

Orina turbia
Una orina turbia puede indicar que contiene fosfato, lo cual podría ser producto de piedras en el riñón. Si la orina continúa turbia durante algunos días es un signo claro de una infección en el tracto urinario, por lo que se recomienda visitar al doctor. Por lo general, el color turbio en la orina viene acompañado de un olor fuerte en la misma y deseo frecuente de ir al baño.

En el caso de los hombres, el color de orina turbia o sucia puede deberse al semen que queda en el tracto urinario.

Orina azul verdosa
Por lo general se debe a algo que has comido previamente, especialmente si dicho alimento tenía un colorante azul o verde. Por ejemplo, los espárragos pueden hacer que la orina tenga un tono verde o azul.

Por otro lado, una tonalidad azul o verdosa también podría indicar que estás en un proceso de cambiar vitaminas o medicamentos. Si ninguno de estos dos casos te explica la tonalidad azul verdosa, consulta al médico.

Orina color naranja
El consumo de alimentos como mora de los pantanos (mora naranja), remolacha, zanahorias o cualquier alimento naranja, puede hacer que la orina sea de color naranja. Algunos medicamentos o la deshidratación también puede provocar que la orina tenga esta tonalidad. Si la orina es de un tono naranja oscuro casi marrón, podría significar que tiene bilis. En estos casos lo mejor es consultar al médico.

Orina color marrón
La orina color marrón puede ser producto de haber ingerido alimentos como frijoles, habas, alubias, ruibarbo o algunos tipos de medicamentos. En un caso más extremo este color de orina puede estar indicando un problema del hígado o mucha deshidratación.

Orina espumosa
En estos casos casi nunca se ve alterado el color de la orina pero, en ocasiones, sí puede tener un tono más oscuro que puede ser muy alarmante. Si la orina es demasiado espumosa puede estar indicando el exceso de proteínas en el organismo.

Orina de olor fuerte
Ningún tipo de orina huele precisamente bien; sin embargo, todos sabemos diferenciar el olor particular de una orina normal y el olor cuando es demasiado fuerte. Los malos olores en la orina pueden ser producto del consumo de café o espárragos. Si este no es tu caso, pero la orina es de olor fuerte, lo ideal es consultar al médico.

Orina de color rosa o rojizo
Algunos alimentos que son de color rojo natural pueden causar alteraciones en el color de la orina y proporcionarle una tonalidad rosa o rojiza. El consumo de arándanos, ruibarbo o algún alimento rojizo puede hacer que la orina cambie a este tono. Sin embargo, este color en la orina también puede deberse al consumo de ciertos medicamentos, sangre en orina, ejercicio intenso o una infección. Si la orina no vuelve a su color habitual antes de 24 horas, consulta al médico.

En casos más extremos, el color rosa o rojizo en la orina puede ser indicador de cáncer de riñón, próstata agrandada o cálculos en la vejiga.

Si deseas mayor información acerca de este tema, envíanos tus comentarios, llámanos y agenda tu cita al 1157-7575 ó 8348-7320 · www.urologomanuelmendoza.com

Hiperplasia benigna de próstata

Al nacer, la glándula de la próstata es pequeña. Cuando los niveles detestosterona aumentan durante la pubertad, la próstata crece de manera rápida, doblando su tamaño a los 20 años de edad. El crecimiento se hace más lento durante las próximas dos décadas y la próstata no suele causar problemas durante muchos años.

La hiperplasia benigna de próstata  es un agrandamiento no canceroso de la glándula prostática cuya prevalencia aumenta progresivamente con la edad. De hecho, menos del 10 por ciento de los hombres de 30 años de edad tiene agrandamiento de la próstata. A los 40 años, el hombre experimenta un segundo agrandamiento. La mitad de los hombres tiene un agrandamiento de próstata a los 60 años de edad, y a los 85, el 90 por ciento de los hombres tiene un agrandamiento de próstata.

A medida que la glándula aumenta, obstruye con el flujo de orina en la uretra. Esto incrementa la función de la vejiga para eliminar la orina. Con el tiempo el problema se agrava y con frecuencia la vejiga no llega a vaciar toda la orina.

Las causas más frecuentes de este agrandamiento son el envejecimiento y la presencia de andrógenos u hormonas sexuales masculinas.

Sintomas

Los síntomas pueden ser leves debido a que el músculo de la vejiga es capaz de compensar la presión del agrandamiento de la próstata sobre la uretra. La presión de la próstata en la uretra produce una corriente interrumpida o débil de orina. Otros síntomas incluyen:

  • Dificultad para empezar a orinar.
  • Permanencia de la dificultad tras haber orinado.
  • Sensación de no haber vaciado la vejiga por completo

La gravedad de estos síntomas sucede cuando la orina que se encuentra en la vejiga produce irritación. Estos síntomas incluyen:

  • Micción dolorosa.
  • Necesidad de vaciar la vejiga constantemente, especialmente por la noche.
  • Sensación de urgencia que acompaña a la necesidad de orinar.
  • Pérdida del control de la vejiga (incontinencia).

Las complicaciones severas pueden ocurrir si la vejiga no se vacía por completo. La orina que permanece en la vejiga puede producir el crecimiento bacteriano, que puede causar infecciones en el tracto urinario. Además, los cálculos urinarios se pueden formar en el revestimiento de la vejiga debido a una acumulación de restos y productos químicos.

En la actualidad no se puede prevenir la aparición de la hiperplasia benigna de próstata ni los problemas urinarios asociados a la enfermedad.

 

 

Cáncer de riñon

El cáncer de riñón o renal ocupa el tercer lugar en frecuencia de los tumores urológicos y representa aproximadamente el 3% de todos los tumores del organismo. Aparece con máxima frecuencia entre la quinta y la séptima década de la vida, aunque puede presentarse a cualquier edad. Referente al sexo, es más frecuente en el hombre que en la mujer, en una proporción de 2/1.

El carcinoma de células renales es el tipo de cáncer del riñón más común, representando más del 90% de los tumores malignos del riñón. Aproximadamente, el 80% de las personas con carcinoma de células renales tiene un carcinoma de células claras.

Las causas que originan el cáncer de riñón son todavía desconocidas, aunque se ha relacionado con determinadas enfermedades genéticas y con el consumo de tabaco.

Fumar cigarrillos aumenta aproximadamente en un 40% el riesgo de contraer carcinoma de células renales.

¿Cuales son sus síntomas?

Las personas con cáncer de riñón pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con este tipo de cáncer no presentan ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección médica que no sea cáncer.

  • Sangre en la orina.
  • Dolor o Presión en el costado de la espalda.
  • Una masa o bulto en el costado o la espalda.
  • Hinchazón de los tobillos y las piernas.
  • Presión arterial alta.
  • Anemia, es decir, recuento bajo de glóbulos rojos.
  • Fatiga.
  • Pérdida del apetito.
  • Pérdida de peso sin razón aparente.
  • Fiebre recurrente que no se relaciona con un resfriado, gripe u otra infección.
  • En los hombres, el desarrollo rápido de un grupo de venas agrandadas, conocido como varicocele, alrededor de un testículo.

 

¿Se puede prevenir el cáncer de riñón?

Existen varios tipos de cáncer que afectan el riñón y por lo tanto diferentes en cuanto a la parte del riñón que les da origen. cada uno de estos cánceres tienen factores de riesgo particulares, pero como en casi todos los cánceres, el fumar es el principal factor de riesgo. Es necesario por ejemplo dejar de fumar por lo menos una o dos décadas para regresar al riesgo que se tenía antes de fumar. Otros factores identificados como de riesgo para cáncer de riñón son el contacto con anilinas (usadas generalmente en la industriua textil para el teñido de telas), la obesidad y algunas enfermedades de tipo congénito.

Fitoterapia: Plantas Medicinales

El uso de plantas medicinales y su efecto beneficioso en algunas enfermedades es bien conocido desde la antigüedad. Es un mecanismo ideal para limpiar tus riñones, filtrar, desinflamar y evitar que se vayan formando cálculos renales.

Existen hierbas que nos ayudan a cuidar nuestros riñones, toma note y descubre cuales son estas.

Albahaca
Es un excelente tonificador de los riñones, perfecto para evitar las dolorosas piedras.
Diente de león
Una de las mejores hierbas para cuidar de nuestras digestiones, hígado y riñones. Es una de las mejores depuradoras de toxinas.
Gengibre
Si eres una apasionada del jengibre estás de enhorabuena. Se considera una de las mejores raíces naturales ideales para tratar aspectos como inflamaciones, dolores, infecciones, además depura y fortalece hígado y riñones.
Perejil
Se caracteriza por su alto contenido de apiol y miristicina, compuestos que le dan un alto poder diurético. Gracias a este beneficio, esta hierba contribuye a eliminar los líquidos que se retienen en el cuerpo.
Rompepiedras
Esta hierba, como su nombre popular indica, se utiliza para disolver y eliminar los cálculos renales; además, tiene un alto poder diurético y tonificante que ayuda a limpiar las vías urinarias.
La ortiga
Tiene un alto poder diurético que ayuda a purificar los riñones y eliminar los desechos que se acumulan en estos. Sus propiedades promueven la excreción renal y contribuyen a la expulsión de desechos metabólicos que afectan al organismo.
Nota: Esta infusión se debe tomar bajo supervisión médica, ya que sus compuestos pueden interferir con diluyentes sanguíneos, la presión arterial alta y medicamentos para la diabete
Cola de caballo
Esta hierba es una de las más utilizadas en el tratamiento de los problemas renales. Tiene propiedades diuréticas que incrementan la producción de orina para eliminar las toxinas y sustancias dañinas presentes en el organismo. Su alto poder antioxidante ayuda a prevenir enfermedades y, en especial, contribuye a un buen funcionamiento del sistema renal.

Cuidarse después de los 40

Uno de cada cinco mexicanos mayores de 40 años está en riesgo de desarrollar síntomas urinarios que indican la presencia de enfermedades como hipertensión, crecimiento irregular de la próstata o diabetes, señalan la Sociedad Mexicana de Urología y Lilly ICOS.

Por ello, es importante que las personas asistan al médico en lugar de buscar información en internet o con conocidos, ya que de acuerdo con las investigaciones, sólo tres de cada 10 hombres acude a consulta médica para diagnosticar un padecimiento de forma temprana

¿Cuándo visitar un urólogo?

En condiciones ideales, el control preventivo urológico debería empezar desde la infancia y realizarse con cierta periodicidad a lo largo de toda la vida. Sin embargo, hay momentos “críticos” en los que la evaluación con el urólogo es indispensable:

  • Hombres que a cualquier edad tengan problemas, como presencia de sangre en la orina, infección urinaria con fiebre, expulsión de cálculos (piedras) en la orina, imposibilidad o dificultad para orinar, escape involuntario de orina (incontinencia).
  • Hombres de cualquier edad con síntomas o molestias en sus órganos genitales, como dificultad para movilizar el prepucio, secreciones anormales, aparición de verrugas, úlceras o heridas, dolor testicular o aumento de su tamaño, etc.
  • Hombre de cualquier que edad que sospechen problemas en su fertilidad.
  • Cuando se requiera asesoría para métodos de natalidad y prevención o tratamiento de enfermedades de transmisión sexual.

Es recomendable acudir a consulta una vez al año, a partir de cumplidos los 40, para detectar cualquier problema de manera precoz.

Muchos tipos de cánceres, incluido el de próstata, riñón y testículo, pueden ser curados si se diagnostican a tiempo. El problema es que para hacerlo, se requiere realizar exámenes antes que aparezcan síntomas o cuando éstos apenas empiezan. De ahí deriva la importancia de los exámenes preventivos

Exámenes preventivos según la edad:

Entre 30 y 40 años (realizar sólo una vez o cada cinco años si no presenta problemas):

  • Medición de presión arterial.
  • Examen de VIH y gonorrea en el caso de no tener una pareja estable.
  • Perfil lipídico, control de glicemia y resistencia a la insulina en caso de sobrepeso.
  • Radiografía de tórax, si es fumador.

A partir de los 40 años (realizar sólo una vez si no presenta problemas):

  • Electrocardiograma.
  • Perfil lipídico.
  • Glicemia.
  • Uricemia.
  • Hemograma.
  • Examen de orina completa.
  • Radiografía de tórax y espirometría, si es fumador.

A partir de los 45 años (realizar una vez al año):

  • Electrocardiograma.
  • Perfil lipídico.
  • Glicemia.
  • Uricemia.
  • Hemograma.
  • Examen de orina completa.
  • Radiografía de tórax y espirometría, si es fumador.
  • Medición del antígeno prostático.

A partir de los 50 agregar:

  • Ecografía abdominal.
  • Colonoscopía, si presenta alteraciones del tránsito intestinal.
  • Endoscopía digestiva, si siente dolor abdominal.
  • Angioresonancia magnética, en pacientes de alto riesgo.
  • Ecocardiograma (cada 3 ó 4 años si es que no presenta problemas).
  • Holter de presión arterial (cada 5 años si no hay alteraciones).

Signos y síntomas del cáncer de vejiga

A menudo, el cáncer de vejiga se puede encontrar temprano, ya que causa algunos síntomas urinarios como pueden ser:

Sangre en la orina

En la mayoría de los casos, la presencia de sangre en orina (hematuria) es el primer signo de cáncer de vejiga. A veces, hay suficiente sangre para cambiar el color de la orina a naranja, rosa, o con menos frecuencia a rojo más oscuro. Algunas veces, el color de la orina es normal, pero se detectan pequeñas cantidades de sangre cuando se realizan análisis de orina debido a otros síntomas o como parte de un examen médico general.

Puede que haya sangre en la orina un día y que no la haya el próximo día, y que la orina permanezca sin sangre por algunas semanas o meses. Si una persona tiene cáncer de vejiga, la sangre eventualmente reaparecerá en el futuro.

Generalmente, en las etapas tempranas del cáncer de vejiga aparece sangrado, pero con poco o nada de dolor u otros síntomas.

La sangre en la orina no siempre significa que usted tenga cáncer de vejiga. Con más frecuencia, la sangre en la orina se debe a otras afecciones, tal como infección, tumores benignos (no cancerosos), cálculos renales o en la vejiga u otras enfermedades renales benignas. Sin embargo, resulta importante que un médico le examine para determinar la causa del problema.

Cambios en el hábitos urinarios o síntomas de irritación

Algunas veces, el cáncer de vejiga puede causar cambios al orinar, tales como:

  • Orinar con más frecuencia de lo habitual
  • Dolor o ardor al orinar
  • Sensación de que necesita orinar inmediatamente, incluso cuando la vejiga no está llena
  • Tener problemas para orinar o tener un flujo débil de orina

Es más probable que estos síntomas sean también causados por una infección del tracto urinario, cálculos en la vejiga, una vejiga hiperactiva o una próstata agrandada (en los hombres). Aun así, resulta importante que un médico le examine para determinar y tratar la causa del problema, de ser necesario.

Síntomas del cáncer de vejiga avanzado

Los cánceres de vejiga que han crecido lo suficiente o se han propagado a otras partes del cuerpo pueden a veces causar otros síntomas, tal como:

  • No poder orinar
  • Dolor en un lado de la espalda baja
  • Pérdida de apetito y pérdida de peso
  • Cansancio o debilidad
  • Hinchazón en los pies
  • Dolor en los huesos

Una vez más, muchos de estos síntomas tienen más probabilidades de ser causados por algo distinto al cáncer de vejiga, pero es importante realizarse exámenes médicos para determinar la causa y tratarla, si es necesario.

 

El tabaco aumenta más de lo esperado el riesgo de padecer cáncer de vejiga

Los fumadores actuales de cigarrillos tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de vejiga que lo que se informó anteriormente, y ahora el riesgo de las mujeres es comparable al riesgo de los hombres, de acuerdo a un estudio llevado a cabo por científicos del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), el cual forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud.

Este último estudio usa datos de más de 450 000 participantes del Estudio de Dieta y Salud de los Institutos Nacionales de la Salud y de la Asociación de Personas Jubiladas de EE. UU. NIH-AARP Diet and Health Study, un estudio basado en un cuestionario que se inició en 1995, con seguimiento hasta finales de 2006.

Aunque estudios anteriores mostraron que solo 20 a 30 % de los casos de cáncer en mujeres eran causados por fumar, estos nuevos datos indican que fumar es responsable de aproximadamente la mitad de los casos de cáncer de vejiga en la mujer; similar a la proporción que se encontró en hombres de estudios en curso y anteriores. Este aumento en la proporción de casos de cáncer de vejiga en mujeres atribuibles a fumar cigarrillos puede ser el resultado de un número cada vez mayor de mujeres que fuman, por lo que hombres y mujeres tienen prácticamente las mismas probabilidades.

Los investigadores encontraron que la cantidad de riesgo causado por fumar, llamado riesgo excedente, fue mayor en este estudio que en estudios de los que se informó previamente. “Los fumadores actuales en nuestro estudio tenían un riesgo excedente cuatro veces mayor de padecer cáncer de vejiga, en comparación con el riesgo excedente triple en los estudios anteriores. La asociación más fuerte entre fumar y el cáncer de vejiga probablemente se debe a cambios en la composición del cigarrillo o en hábitos de fumar en el transcurso de los años”, dijo el autor del estudio doctor Neal Freedman, de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer del NCI (Division of Cancer Epidemiology and Genetics, DCEG). “Los índices de incidencia de cáncer de vejiga se han mantenido relativamente estables en los últimos 30 años, a pesar de que los índices de fumar han disminuido en forma general. El riesgo mayor, en comparación con los estudios que fueron dados a conocer a mediados y finales de los años noventa, puede explicar la razón por la que los índices de cáncer de vejiga no han disminuido”.

Aunque ha habido reducciones en las concentraciones de alquitrán y de nicotina en el humo del cigarrillo, ha habido aumentos aparentes en las concentraciones de ciertos factores carcinógenos asociados con el cáncer de vejiga. Un estudio de la DCEG del NCI de 2009 fue el primero en sugerir un riesgo mayor de cáncer de vejiga inducido por fumar que el que se informó previamente. Dicho informe, basado en datos del Estudio de Cáncer de Vejiga de Nueva Inglaterra (New England Bladder Cancer Study), encontró que la asociación entre fumar cigarrillos y el riesgo de cáncer de vejiga era aparentemente más fuerte que a mediados de los años noventa. Los resultados del estudio nuevo confirman el informe de 2009.

En el estudio actual, los ex fumadores tuvieron dos veces más probabilidad de padecer cáncer de vejiga que las personas que nunca fumaron, y los fumadores actuales tuvieron cuatro veces más probabilidad que quienes nunca fumaron. Como sucede con muchos otros tipos de cáncer relacionados con fumar, dejar el cigarrillo se asoció con un menor riesgo de padecer cáncer de vejiga. Los participantes que no habían fumado durante 10 años por lo menos tuvieron una incidencia menor de cáncer de vejiga en comparación con los que dejaron de fumar durante períodos de tiempo más cortos o con los que todavía fumaban.

Aunque fumar causa el mismo riesgo para hombres y para mujeres, los hombres tienen aún cuatro veces más probabilidad de ser diagnosticados con cáncer de vejiga. Estos resultados, así como los resultados de estudios anteriores, sugieren que las diferencias en los índices de fumar explican solo parte de los índices de incidencia más elevados entre hombres estadounidenses. Los investigadores sugieren que la exposición ocupacional, así como las diferencias fisiológicas, pueden contribuir a la desigualdad entre los sexos.

¿A qué edad debo ir con el Urólogo?

Las enfermedades urológicas afectan cualquier edad, aunque son más frecuentes en la edad adulta. En los niños la patología suele ser diferente, lo que ha motivado la aparición de una subespecialidad, la urología infantil. En el adulto son muchas las patologías que le pueden afectar: infecciones, litiasis, tumores, infertilidad, impotencia o disfunción eréctil, incontinencia urinaria etc. El paciente debe acudir a valoración urológica en el momento que presente cualquiera de estas patologías con independencia de la edad. En cualquier caso, se recomienda que los varones mayores de 40 años acudan al Urólogo para revisión prostática tengan o no síntomas.

El urólogo es el especialista que estudia la próstata, el sistema genitourinario y la salud sexual entre otras cosas, no sólo está para la prevención del cáncer de próstata. Aunque no sea del agrado para muchos, es recomendable hacer chequeos en el urólogo, de forma regular, a partir de los 40 años, enseguida mencionamos 5 razones principales:

1- Mejorar la calidad de vida

La cálidad de vida es muy importante, a partir de los 40, la próstata y la vida sexual, pueden causar problemas en esta época de la vida.

Los urólogos son los especialistas expertos en el manejo de estos temas y nos pueden guiar sobre el estilo de vida adecuado, cuando simplemente debemos seguir y cuándo tratar un problema.

2- Detección del aumento de tamaño de la próstata

A los 40 años de edad, podemos comenzar a tener dificultad para orinar debido al crecimiento de la próstata, esto forma parte del envejecimiento. Esto nos puede llevar, a tener que ir constantemente al baño, día y noche, provocando una pérdida de calidad vida.

El tratamiento del crecimiento prostático es fundamentalmente con medicación con el fin de aliviar los síntomas o incluso reducir parcialmente su tamaño. Estos medicamentos son muy eficaces y los efectos secundarios son infrecuentes.

3- Tratamiento de la disfunción eréctil

La disfunción eréctil y la disminución de la libido no es raro en los hombres a partir de los 40-50 años de edad. El urólogo puede ayudar a determinar la causa de este problema y pautar un tratamiento que mejora nuestra vida sexual.

4- Vasectomía

La vasectomía es un procedimiento quirúrgico, ambulatorio, sencillo y seguro, sin riesgos a largo plazo. La vasectomía consiste en la sección y ligadura de los conductos deferentes. Como consecuencia, en poco tiempo el semen eyaculado no contiene espermatozoides.

La mayoría de los hombres, a los 40 años ya han sido padres y no quieren tener más hijos. En estos casos, la realización de una vasectomía es un buen método anticonceptivo que mejorara la vida sexual con su pareja.

5- Detección de cáncer de próstata

Hay argumentos a favor y en contra de las determinaciones de PSA de rutina debido a que los resultados de las pruebas pueden ser confusas, no concluyentes y den lugar a pruebas y tratamientos innecesarios.

A los 40 años, una determinación de PSA, sólo puede predecir el riesgo de cáncer de próstata.

En resumen, las visitas con regularidad al urólogo son importantes, ya que según vamos envejeciendo, aparecen en los hombre problemas en la próstata, en la actividad sexual, etc. que disminuyen la calidad de vida.

Además, por supuesto de la detección precoz del cáncer de próstata que mejora el pronóstico de la enfermedad.

¿Todavía se hace la revisión de la próstata por tacto rectal?

Generalmente, la secuencia de diagnóstico que el urólogo te va a recomendar será en primer lugar, tras un interrogatorio para conocer si presentas algún síntoma relacionado con la próstata, la realización de un tacto rectal.

Tacto rectal


Debido a la proximidad anatómica de la próstata con el recto hace que sea fácilmente accesible a través del orificio anal.
El tacto rectal es una exploración simple y sencilla de realizar para la que no se necesita ningún tipo de tecnología específica. Se lleva a cabo en la misma consulta del médico. Consiste en la introducción de un dedo del explorador, protegido por un guante y lubricado, a través del ano. Permite palpar la superficie de la próstata situada en la parte anterior del recto.

Se trata de una maniobra que puede resultarte algo desagradable o incómoda, pero en absoluto dolorosa. Es una prueba de corta duración, que permite obtener una valiosa información clínica al urólogo.

Las alteraciones que se pueden detectar mediante un tacto rectal y que nos pueden hacer sospechar la presencia de un cáncer de próstata son:

• Nódulos o irregularidades en la superficie.
• Aumento de la consistencia en una porción de la próstata o de manera difusa.
• Alteración en los bordes de la glándula.
• Palpación excesivamente dolorosa.

Aunque la palpación de la próstata sea normal no excluye la presencia de un posible foco de cáncer, tan sólo expresa que no es palpable. Existen cánceres que bien por su pequeño tamaño o bien porque se hallan situados en zonas internas no palpables resultan indetectables mediante una exploración digital.

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Los hombres que tienen una vida sexual activa tienen menos riesgo de sufrir cáncer de próstata

No hay una estrategia probada para prevenir el cáncer de la próstata, pero puedes reducir el riesgo de contraerlo llevando una vida saludable, que incluya ejercicio y una dieta equilibrada.

En el caso de la alimentación, consume las grasas de origen vegetal en lugar de grasas animales. Por ejemplo, cocina con aceite de oliva en lugar de mantequilla. Espolvorea nueces o semillas en tu ensalada en lugar de queso.
Come pescado, como el salmón, el atún y el arenque, ricos en ácidos grasos omega 3, un tipo de ácido graso que se ha relacionado con un menor riesgo de cáncer de la próstata. También la linaza es otra forma de añadir omega-3 a tu dieta.

Reduce la cantidad de productos lácteos. Se dice que los hombres que comen la mayor cantidad de ellos, incrementan el riesgo de desarrollar cáncer de la próstata.

Mantén un peso saludable. Los hombres que son obesos –que tienen un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más- pueden tener un riesgo mayor de cáncer de próstata.

Haz ejercicio. Los hombresque practican algún ejerciciotienen un riesgo menor dedesarrollar este padecimiento.

Hazte pruebas de detección temprana con un profesional de la salud. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que los hombres que están en mayor riesgo, aquellos con un pariente de primer grado con cáncer de próstata, se hagan exámenes de detección de cáncer de la próstata a partir de los 40 años.

Hay medicamentos que reducen el riesgo. Algunos hombres tienen un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer, para ellos puede haber otras opciones como tomar ciertos medicamentos, aunque no están exentos de provocar efectos secundarios.

La relaciones sexuales pueden ayudar a prevenir el cáncer de próstata
Según unos estudios nuevos una de las mejores maneras para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de la próstata es eyaculando con frecuencia.

Para el estudio se les pidió a todos los hombres que participaron (32,000 en total), que tenían de 20 a 29 años y de 40 a 49 años, que reportaran su frecuencia mensual promedio de eyaculaciones durante todo un año; pidiendo explícitamente que registraran las eyaculaciones de las relaciones sexuales, de las masturbaciones y de las emisiones nocturnas.

Los resultados revelaron que el riesgo de contraer el cáncer de la próstata fue 20% menor en los hombres que eyaculaban al menos 21 veces al mes que en los hombres que eyaculaban de 4 a 7 veces al mes. La reducción del riesgo de 20% se vio tanto en los hombres de entre 20 a 29 como de entre 40 a 49 años.

En los hombres de 40 a 49, la mayoría (38,0%) reportaron de 8 a 12 eyaculaciones al mes; sólo el 8,8% reportó menos de 21 eyaculaciones al mes.

Más allá del número exacto de eyaculaciones, el estudio se basó en la relación dosis-respuesta, arrojando la premisa de que “la actividad sexual podría ser buena para la salud de la próstata”.

Desde luego, si tienes factores de riesgo para desarrollar cáncer de la próstata, si tienes síntomas y/o si tienes cualquier duda, llámanos y agenda tu cita al 1157-7575 ó 8348-7320 · www.urologomanuelmendoza.com